Actualmente, la contaminación del aire y el cambio climático se han convertido en problemas urgentes de salud pública; los vehículos que funcionan con combustibles fósiles están en el centro del debate.
Autos, camiones y unidades de carga emiten diariamente gases tóxicos que no solo dañan al medio ambiente, sino que también impactan de forma directa en la salud de millones de personas. Ante este panorama, existe una pieza clave, muchas veces ignorada, que juega un papel fundamental para reducir estos efectos.
¿QUÉ ES EL CATALIZADOR DEL CARRO?
El catalizador del carro, además de su función ambiental, se ha vuelto una de las piezas más robadas debido a los materiales valiosos que contiene, como el platino y el paladio. Por ello, mantenerlo en buen estado y contar con un seguro que cubra el robo de autopartes se ha vuelto una necesidad más que una opción para los automovilistas en México.
El catalizador, también conocido como convertidor catalítico, es un componente que comenzó a incorporarse de manera generalizada en los vehículos a partir de la década de 1970. Aunque fue inventado en 1950 por el ingeniero francés Eugene Houdry, su uso se extendió cuando las normas ambientales exigieron una reducción drástica de las emisiones contaminantes.
En su interior cuenta con un panal fabricado de cordierita, un mineral resistente al calor, recubierto con metales como paladio, platino y rodio. Estos materiales permiten que se lleven a cabo reacciones químicas que transforman los gases nocivos. Todo el conjunto está protegido por una carcasa metálica que evita el sobrecalentamiento.
Actualmente, todos los vehículos modernos con motor de combustión interna cuentan con un catalizador instalado en el sistema de escape.
¿PARA QUÉ SIRVE EL CATALIZADOR?
La principal función del catalizador es impedir que gases altamente contaminantes lleguen a la atmósfera. Entre ellos se encuentran los hidrocarburos, el monóxido de carbono y los óxidos de nitrógeno, compuestos que contribuyen a la formación del smog y provocan enfermedades respiratorias.
Ubicado entre el motor y el silenciador, el catalizador transforma estos gases en sustancias menos dañinas. Los hidrocarburos se convierten en agua y dióxido de carbono; el monóxido de carbono se transforma en dióxido de carbono, y los óxidos de nitrógeno se descomponen en nitrógeno y oxígeno.
¿QUÉ PASA CUANDO FALLA EL CATALIZADOR?
Cuando el catalizador deja de funcionar correctamente, los contaminantes salen directamente al ambiente y el desempeño del auto se ve afectado. Algunas señales de alerta son humo excesivo y olores desagradables, ruidos inusuales debajo del vehículo, sobrecalentamiento del motor y pérdida de potencia. En autos más modernos, incluso puede aparecer un código de falla en el tablero.
Un catalizador en mal estado no solo aumenta la contaminación, también compromete la seguridad del vehículo y eleva el riesgo de sufrir una avería en el camino.
Revisar periódicamente el catalizador y reemplazarlo cuando sea necesario es fundamental para reducir emisiones, cuidar la salud y garantizar un manejo seguro. Además, contar con un seguro de auto que cubra el robo de autopartes, como los que ofrecen compañías especializadas, brinda una protección adicional ante cualquier eventualidad.




