Las lluvias que se han presentado en el mes de agosto han ayudado a una ligera recuperación para las presas del Río Yaqui de Sonora. Aunque han sido pocas precipitaciones; la recuperación es un paso importante para gran parte de la ciudadanía dentro de la entidad y varios sectores que requieren del líquido vital para poder subsistir.
A pesar de que las precipitaciones no han sido tan abundantes como se esperaría en una temporada de huracanes, han aportado el agua suficiente para que el sistema de presas, vital para la región, muestre signos de mejoría después de una prolongada sequía. Este incremento es una noticia positiva para la agricultura y el suministro de agua en el sur del estado.
RECUPERACIÓN EN LAS PRESAS DEL RÍO YAQUI
De acuerdo con los informes diarios emitidos por el Distrito de Riego del Río Yaqui (DRRY), el almacenamiento de agua ha sido del 2 por ciento dentro de las presas del Río Yaqui. El cambio fue del 16 al 18% de su capacidad; siendo un ligero, aunque considerable aumento tras la temporada de sequía que se presentó en Sonora.

En los reportes se señala que al inicio del mes de agosto dentro del sistema de almacenamiento se contaba con mil 124.5 millones de metros cúbicos de agua; sin embargo, para el pasado viernes 29 de agosto, se registró un aumento a mil 285.3 millones; aunque este repunte es modesto y no revierte por completo el déficit de agua acumulado, representa un respiro muy necesario.
NIVELES DENTRO DE LAS PRESAS DEL SISTEMA DEL RÍO YAQUI
El DRRY ha señalado que la presa de mayor capacitación fue El Novillo, misma que pasó del 21.2% a 26.3% de su capacidad general. Por otro lado, La Angostura tuvo un incremento del 7.6% a 9.4%, y El Oviáchic presentó una ligera disminución, al pasar de 13.2% a 13%.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) monitorea de cerca los niveles de las presas del Río Yaqui y ha señalado que, si bien la situación es menos alarmante, aún es indispensable mantener una gestión cuidadosa del recurso hídrico. Se espera que, en las próximas semanas, la presencia de más lluvias pueda contribuir a una recuperación más sustancial y asegurar así el próximo ciclo agrícola.