Por no leer las letras pequeñas, tiene deuda de 147 mil dólares

"Estoy en quiebra", refiere una mujer que hace más 10 años sacó una tarjeta de crédito; pedía préstamos para pagarla, pero nunca acababa

Por: Edel Osuna

Los contratos amparan cláusulas para la adquisición de compromisos, y suelen venir redactados en letras tan pequeñas, que da flojera leerlas todas.

Sin embargo, en ellas se establecen condiciones que podrían impactar más en uno que en otro de los contratantes, y eso justo fue lo que le ocurrió a una mujer de España, quien adquirió una tarjeta de crédito 10 años atrás y ahora tiene una deuda de 147 mil dólares (poco más de tres millones de pesos mexicanos).

Y es que, de acuerdo con la declaración de la fémina, un agente de Citibank le ofreció junto a sus compañeros de oficina, una tarjeta de crédito, que tenía como beneficio el que su renovación no tenía costo, y con la cual podría enfrentar imprevistos y hacer algunas compras.

Pero ella, como la mayoría, no suele leer las letras pequeñas del contrato, y con el pensamiento de que podría pagar poco a poco un "imprevisto", la tomó.

Al paso del tiempo, la cartera de Citibank migró a banco Wizing, de tipo "revolving", tarjetas con las que se compra a plazos, pero con intereses elevadísimos.

El límite de crédito era de 6 mil 790 dólares, con un pago mínimo 67 dólares, pero como se le complicaron las cosas, bajó la cuota a 20 dólares, por lo que nunca acababa de liquidar el adeudo.

Y como suele hacer la mayoría, pedía préstamo para pagar el anterior, hasta que vio que no terminaría de liquidar, sino que, al contrario, la deuda crecía, hasta ascender a los 147 mil dólares.

"Me metí en esto y estoy en quiebra; yo usaba la tarjeta de crédito simplemente para vivir, pagar la comida o ropa", finalizó.

Así que cuando le ofrezcan una tarjeta de crédito, de la institución o comercio que sea, no importa que se tarde, no confíe y lea todo, hasta las letras chiquitas.

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