En medio del horror del tiroteo ocurrido ayer 27 de agosto en la escuela católica Annunciation, en Minneapolis (Estados Unidos) , una historia de amistad y valentía ha conmovido profundamente a miles de personas.
Weston Halsne, un niño de 10 años, fue testigo de cómo su mejor amigo, Víctor, arriesgó su vida para protegerlo durante el ataque armado.
Todo ocurrió durante la Misa de inicio del curso escolar, celebrada en el templo del colegio. En medio de la ceremonia, un atacante abrió fuego desde el exterior, provocando la muerte de dos niños, de ocho y diez años, e hiriendo a otras 17 personas, entre ellos 14 menores y tres adultos mayores de 80 años que participaban en la liturgia.
"MI AMIGO ME SALVÓ": EL ACTO HEROICO DE UN NIÑO EN MEDIO DEL CAOS
Weston relató a medios locales que, tras escuchar los disparos que atravesaron los vitrales cerca de donde estaba sentado, se refugió bajo una banca. Fue entonces cuando su amigo Víctor, se lanzó sobre él para protegerlo con su propio cuerpo.
"Escuché disparos de nuevo, corrí bajo la banca y me cubrí la cabeza. Mi amigo Víctor me salvó porque se echó encima de mí, pero recibió un disparo", dijo Weston.
Víctor fue herido en la espalda y trasladado de inmediato al hospital. Weston confesó que tuvo mucho miedo por su amigo, pero se mostró esperanzado. "Creo que ahora está bien", dijo.
UN GESTO QUE REFLEJA LA AMISTAD Y EL AMOR VERDADERO
En un artículo publicado por el portal DesdeLaFe.mx se hizo referencia al texto de la Biblia donde se dice que "No hay amor más grande que dar la vida por los amigos" (Jn 15,13), como una palabra hecha vida en los actos de Víctor quien dio testimonio de una amistad sincera, valiente y generosa aun en medio del peligro.
En medio del hecho trágico, esta historia brilla como un rayo de esperanza. La amistad entre Weston y Víctor invita a recordar que, aún en las circunstancias más oscuras, la fe, el amor y la entrega desinteresada pueden cambiar el mundo.
