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Internado del terror

Los restos de aproximadamente 215 niños fueron encontrados en los campos de la escuela, muertes que no fueron registradas; fueron localizados con georradar; primer ministro canadiense se disculpa con pueblos originarios

Un internado de Canadá administrado por la Iglesia Católica y que fue cerrado definitivamente en 1969, guardaba en sus entrañas un terrible secreto: los restos de 215 niños que fueron enterrados clandestinamente en ese lugar.

Se trata de una institución ubicada en la provincia de Kamloops, en la Columbia Británica, construido a finales del siglo 19, y que fue abierto para educar a los nativos americanos, inuits y mestizos, a fin de integrarlos a la sociedad.

Internado del terror
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Los restos de los pequeños, algunos de los cuales apenas tenían 3 años de edad, fueron encontrados con el uso de un georradar, indicó la comunidad Tk'emlups te Secwepemc, mediante un comunicado.

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De acuerdo con las autoridades, se desconoce causa y fecha de muerte, pues la dirección del internado jamás las registró, por lo que se esperan los primeros resultados a partir de los primeros días de junio.

En tanto, autoridades forenses y de museos de la provincia buscan cualquier documento que tenga relación con la desaparición y muertes.

Al conocer la noticia del hallazgo, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, publicó a través de su cuenta de Twitter: "Me rompe el corazón. Es un triste recuerdo de este oscuro y lamentable capítulo de nuestra historia. Mis pensamientos están con todos los afectados por esta desgarradora noticia".

Y es que desde el inicio de su mandato, en 2015, se ha reconciliado con los pueblos originarios, una prioridad para su gobierno.

El internado, inaugurado en 1890 y que era operado por la Iglesia católica, fue creado, junto con otras 139 instituciones, para integrar a los nativos a integrarse a la civilización.

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Investigación, aproximadamente 150 mil niños de distintas tribus, fueron obligados a ingresar a estas escuelas, siendo alejados de sus orígenes; además de ser objeto abusos tanto sexuales, como emocionales, padeciendo enfermedades que terminaron por matar a aproximadamente 3 mil 200.

Asimismo, varios nativos que fueron interrogados al respecto, acusaron que el alcoholismo, la violencia doméstica, la pobreza y el suicidio eran legado de estas instituciones.

En 2008, el gobierno de Ottawa se disculpó con los sobrevivientes de los internados, contemplado dentro del acuerdo para reparación del daño por mil 300 millones de euros, y a quienes en 2015 también se les considera víctimas de genocidio cultural.