Durante esta semana y todavía en los próximos días millones de familias, empresas y escuelas compran rosca de reyes para compartir y dar por concluidas las fiestas de Navidad. Cada vez que se parte este tradicional pan surge la emoción por ver quién encuentra la figura del niño Dios, pero al encontrarlo surge una pregunta ¿qué se debe hacer con ellos?
Para algunos, estas figuritas del niño Dios se guardan con cariño o incluso se visten para llevarlas al templo el 2 de febrero, Día de la Candelaria. Sin embargo, la realidad es que la mayoría termina en la basura.
MILLONES DE FIGURAS FUERON ENCONTRADAS EN LAS ROSCAS
Este hecho abre una reflexión importante sobre el cuidado del medio ambiente y la responsabilidad que se debe tener con el planeta. Se estima que cada año se elaboran alrededor de 43 millones de roscas, con un promedio de seis figuritas cada una.
Esto significa más de 240 millones de pequeños niños Dios, hechos de polietileno, un material plástico reciclable. En conjunto, representan cerca de 240 toneladas de plástico que podrían reutilizarse en lugar de contaminar.
Cuando estas figuritas se desechan, muchas acaban en rellenos sanitarios, donde pueden tardar hasta 500 años en degradarse, o, peor aún, en mares y ríos, contribuyendo a las enormes islas de plástico que dañan a la fauna marina.
Frente a esto, han surgido iniciativas que proponen reciclar los niños de la Rosca de Reyes, dándoles un nuevo propósito.

¿SE PUEDEN RECICLAR?
Algunas organizaciones recolectan estas figuritas, junto con taparroscas hechas del mismo material, para transformarlas en productos útiles como cubetas u otros enseres del hogar.
Lo más valioso es que las ganancias obtenidas se destinan a apoyar tratamientos de niños con cáncer, convirtiendo un objeto efímero en una ayuda concreta y solidaria.
De acuerdo al medio católico Desdelafe.mx, sumarse a estas iniciativas no contradice la fe ni el respeto por lo sagrado. Al contrario, responde al llamado del Papa Francisco a cuidar la Casa Común y a practicar una solidaridad activa.
De manera que reunir y donar las figuritas de la Rosca de Reyes es un gesto sencillo que beneficia al planeta y a quienes más lo necesitan.





