¿Sabías que Sonora ha tenido tres capitales?

La historia del estado revela que el centro del gobierno no siempre estuvo en el mismo lugar, sino que se trasladó entre distintas ciudades

Arizpe, Ures y Hermosillo aparecen en mapas históricos como las tres capitales que han encabezado la vida política de Sonora en distintas etapas
Arizpe, Ures y Hermosillo aparecen en mapas históricos como las tres capitales que han encabezado la vida política de Sonora en distintas etapas

A lo largo de su historia, el estado de Sonora ha tenido tres capitales que reflejan distintas etapas políticas, geográficas y sociales del territorio. Arizpe, Ures y Hermosillo no solo encabezaron la vida administrativa del estado en diferentes momentos, sino que marcaron el rumbo del desarrollo regional que dio forma al Sonora actual.

ARIZPE, LA PRIMERA CAPITAL Y CUNA DEL PODER COLONIAL

Adquirió relevancia durante el periodo colonial. Su importancia creció rápidamente al convertirse en la sede de las Provincias Internas de Occidente, una de las divisiones administrativas más relevantes del norte de la Nueva España.

Posteriormente, fue capital de la Intendencia de Sonora y Sinaloa y, durante la primera mitad del siglo XIX, fungió como capital del estado de Sonora.

URES, LA CAPITAL CULTURAL Y ADMINISTRATIVA DEL SIGLO XIX

Tomó el relevo como capital en el siglo XIX. Fundada en 1644, fue elevada a la categoría de ciudad en 1838 y se convirtió en capital extraoficial del estado. En 1847, un decreto la designó capital oficial de Sonora, estatus que mantuvo hasta 1879.

Durante más de tres décadas, Ures fue el centro político y administrativo del estado. Su legado histórico le valió el sobrenombre de "La Atenas de Sonora", debido a su papel como semillero de poetas, educadores e intelectuales.

Hoy, Ures conserva su herencia como Pueblo Mágico, con arquitectura colonial, museos y tradiciones que recuerdan su pasado como capital, así como su importancia en la formación cultural de Sonora.

HERMOSILLO, LA CAPITAL MODERNA Y DEFINITIVA

En 1879, los poderes del estado se trasladaron a Hermosillo, decisión impulsada por su ubicación estratégica y su creciente importancia como centro comercial, político y económico.

Con el paso del tiempo, Hermosillo se consolidó como la capital definitiva de Sonora, acompañando el desarrollo industrial, urbano y poblacional del estado. Desde entonces, ha sido el núcleo administrativo desde el cual se gobierna una de las entidades más extensas y diversas del país.