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Del hogar al deshierbe de tierras de cultivo

A sus 64 años de edad, María de Jesús labora con empeño en el Valle del Mayo; la necesidad en casa la orilló al campo

Desde hace más de 40 años, María de Jesús trabaja en el corazón del Valle del Mayo desyerbando tierras. En época de cosechas gran parte de su tiempo se lo dedica a las hortalizas y legumbres.

La mujer, quien tiene 64 años de edad, asegura que la misma necesidad que existe en su hogar, la impulsan automáticamente a buscar este tipo de trabajo, para ayudar a su esposo.

Del hogar al deshierbe de tierras de cultivo
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La mujer, quien tiene 64 años de edad, asegura que la misma necesidad que existe en su hogar, la impulsan automáticamente a buscar este tipo de trabajo, para ayudar a su esposo.

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Comenta que las escasas oportunidades de empleo en Etchojoa, obligan a muchas mujeres y hombres a laborar en los campos agrícolas de la Región del Mayo.

La vecina de El Salitral, mencionó que incluso muchos jóvenes estudiantes actualmente están optando por trabajar en el deshierbe de surcos y en la cosecha de chile, tomatillo, entre otros cultivos, cuya necesidad ha sido provocada por la pandemia.

"Esta temporada se ha notado la presencia de muchos jóvenes y adolescentes que dejaron sus clases virtuales para dedicarse a trabajar de manera temporal en el campo. Creo que esto es motivo de la crisis que ha generado la pandemia y lo vemos como todo se ha encarecido," compartió.

María de Jesús, señala que los 150 pesos que gana en una jornada en el campo, ya no les alcanza ni siquiera para lo que un día fue lo más indispensable como el frijol, manteca, huevos, aceite, entre otros productos de la canasta básica.

"Ahorita toda la comida y los alimentos están muy caros. Por ejemplo, la manteca, la harina, el frijol, los limones, los huevos, el aceite ... todo está subiendo y no se ve cómo podría componerse la cosa," expresó.

De lunes a sábado, María de Jesús trabaja en el deshierbe de garbanzo y de otros cultivos próximos a ser cosechados, como la papa, el tomate, calabaza, entre otros.

La jornada, dijo, inicia a las 7:00 de la mañana y culmina a las 14:00 horas de la tarde; a sus casi 70 años, asegura que mientras su salud se lo permita, seguirá trabajando en el campo.

Se estima que durante la cosecha de cultivos alrededor de 12 mil personas de los municipios del sur de Sonora se emplean en el campo de enero a abril, en el deshierbe y en la cosecha de los diferentes cultivos que se establecen en la zona Fuerte-Mayo y valle del Mayo.

De esa cifra, también se calcula que el 60% de las personas que laboran en los campos agrícolas son mujeres.

La mayoría de los jóvenes y adolescentes egresados de las preparatorias y universidades en el municipio, además de las personas adultas, tienen que emigrar a Nogales, Sonora, para buscar nuevas oportunidades de trabajo.


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