La Diócesis de Piedras Negras y la Fiscalía General de Coahuila confirmaron una denuncia por abuso sexual infantil contra el sacerdote Luis Efraín "N", por hechos ocurridos en 2007 cuando la víctima era menor de edad.
El religioso, quien posteriormente obtuvo la ciudadanía estadounidense, actualmente se encuentra bajo jurisdicción de la Diócesis de Laredo, Texas.
La denuncia fue presentada en mayo por una mujer que aseguró haber sido agredida cuando se desempeñaba como catequista en la parroquia San Antonio de Padua, en la colonia San Joaquín de Piedras Negras. Según trascendió, existirían más posibles víctimas, entre ellas las hermanas de la denunciante, una de las cuales habría sufrido violación.
ACOMPAÑARÁN LEGAL Y PSICOLÓGICAMENTE A AFECTADOS
El coordinador del Ministerio Público en la región norte de Coahuila, Francisco Rodríguez Carranco, informó que la carpeta de investigación está en curso y que el caso permanece reservado mientras se recaban pruebas. Afirmó además que cualquier otra persona afectada será atendida con el debido acompañamiento legal y psicológico.
Por su parte, la Diócesis de Piedras Negras señaló mediante un comunicado que desde mayo activó los protocolos establecidos por la Santa Sede, notificó a las autoridades civiles y dio acompañamiento a las denunciantes.
Indicó también que el sacerdote cuenta con medidas cautelares impuestas por su actual obispo, monseñor Jaime Tamayo, de la diócesis texana.

MÁS POSIBLES VÍCTIMAS TEMEN DENUNCIAR
La Diócesis aseguró que mantiene su compromiso de proteger a menores y personas vulnerables, así como de reforzar sus protocolos para evitar que situaciones de este tipo vuelvan a ocurrir. Reiteró que mantiene abiertos sus canales para recibir denuncias.
Los abogados de la víctima, Luis Miguel Espinosa y Hugo Flores, explicaron que la demora en denunciar responde al impacto emocional que viven las personas abusadas en la infancia. Señalaron que sí existen más posibles víctimas, pero muchas temen exponerse por miedo a ser revictimizadas o señaladas socialmente.
La denunciante también presentó su queja ante la Iglesia, aunque para entonces el sacerdote ya había sido trasladado a Laredo, donde permanece retirado de actividades religiosas públicas.




