Aunque miles de teléfonos públicos de Telmex permanecen fuera de servicio y ocupan banquetas y espacios públicos en todo el país, la empresa no puede retirarlos por decisión propia. El motivo no es técnico ni económico, sino legal: el título de concesión que regula a Teléfonos de México la obliga a mantener las casetas de telefonía pública, incluso aquellas que ya no funcionan.
Esta situación ha provocado un debate entre autoridades, legisladores y la propia empresa, en un contexto donde el uso masivo del teléfono celular volvió prácticamente obsoleta esta infraestructura.
LA CLÁUSULA QUE IMPIDE RETIRAR LAS CASETAS
La obligación está establecida en la condición 3-5, denominada "Casetas públicas telefónicas", incluida en la modificación al título de concesión de Telmex publicada el 10 de agosto de 1990.
Dicho documento señala que la empresa debe instalar y conservar teléfonos públicos, lo que le impide retirarlos sin una autorización expresa de la autoridad reguladora. Por esta razón, las casetas que operaban con tarjetas de prepago con chip, aunque ya no brindan servicio, siguen instaladas en la vía pública.
MÁS DE 213 MIL CASETAS EN DESUSO EN LA CIUDAD DE MÉXICO
De acuerdo con reportes oficiales, tan solo en la Ciudad de México existen más de 213 mil casetas telefónicas en desuso. Muchas están vandalizadas, sin línea o completamente inoperantes.
Ante este panorama, el Congreso capitalino solicitó a las autoridades federales y locales su retiro para recuperar banquetas y espacios comunes. Sin embargo, la petición choca directamente con el marco legal que aún obliga a Telmex a mantenerlas.
CARLOS SLIM CONFIRMA LA FALTA DE PERMISOS
El presidente honorario de Grupo Carso, Carlos Slim Helú, reconoció públicamente que la empresa ha solicitado durante años autorización para retirar los teléfonos públicos, sin obtener respuesta favorable.
En una conferencia realizada en febrero de 2025, Slim explicó que Telmex tiene alrededor de 500 mil teléfonos públicos distribuidos en el país y que muchos de ellos ya no se fabrican ni pueden mantenerse operativos, pero que no han recibido luz verde para reducir su número.
¿QUIÉN REGULA AHORA TRAS LA DESAPARICIÓN DEL IFT?
El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), que era el órgano encargado de regular estas obligaciones, desapareció por decreto. Parte de sus funciones fueron transferidas a la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) y a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones.
Según un punto de acuerdo aprobado por el Congreso, estas instancias, en coordinación con las alcaldías, serán las responsables de decidir el retiro de bases, soportes y estructuras de las cabinas telefónicas instaladas en espacios públicos.
DE INFRAESTRUCTURA CLAVE A TECNOLOGÍA OBSOLETA
Hace más de dos décadas, México contaba con cerca de 700 mil casetas telefónicas operadas por Telmex. En su momento de mayor auge, la empresa llegó a vender hasta 25 millones de tarjetas telefónicas en un solo mes, lo que reflejaba la importancia de estos dispositivos.
Con el avance de la telefonía móvil y el acceso generalizado a Internet, las casetas quedaron en desuso. Actualmente, muchas no tienen línea y las tarjetas necesarias para operarlas dejaron de comercializarse hace años.
¿SIGUEN SIENDO NECESARIAS EN ALGUNAS ZONAS?
Sí. En 2024, el entonces IFT otorgó a Telmex una prórroga para operar teléfonos públicos en zonas con baja conectividad celular o acceso limitado a Internet, donde aún pueden ser el único medio de comunicación disponible.
Además, en ciudades como la capital del país todavía existen teléfonos públicos que funcionan con monedas y que no pertenecen a Telmex, lo que complica un retiro total e inmediato.
¿QUÉ PASARÁ CON LOS TELÉFONOS PÚBLICOS?
El futuro de las casetas telefónicas dependerá de varios factores, entre ellos:
- Nuevas disposiciones de la ATDT y la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones
- Acuerdos con gobiernos estatales, municipales y alcaldías
- Una posible modificación al título de concesión de Telmex
Mientras no se realicen estos cambios, la empresa no puede retirar los teléfonos públicos, aunque para la mayoría de la población ya no tengan una función práctica.




