¿Cómo protegerse de los altos niveles de radiación UV?

Sigue estas recomendaciones para evitar problemas graves en tu salud.

Descubre qué medidas tomar para que el sol no dañe tu salud /Pixabay, PNGWing
Descubre qué medidas tomar para que el sol no dañe tu salud /Pixabay, PNGWing

Durante la temporada primavera – verano, las temperaturas suelen ser elevadas y la radiación UV presenta graves riesgos para la salud. En la Ciudad de México la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) emitió una alerta debido a los elevados niveles de radiación solar.

Esta medida se incorpora a la Contingencia Ambiental. Además, se pide extremar cuidados en la franja horaria de 14:00 a18:00 horas, ya que la radiación será más elevada. Descubre cómo protegerte de los rayos UV con estas recomendaciones.

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¿CÓMO PROTEGERSE DE LA RADIACIÓN SOLAR EN LA CDMX?

El equipo de Protección Civil dispuso de una serie de consejos para tener en cuenta y protegerse de los rayos UV. Se espera una radiación solar alta, por lo que se sugiere extremar los cuidados para evitar efectos graves en la salud.

La principal recomendación hace referencia a mantenerse en interiores y no exponerse al sol durante un tiempo prolongado. Además, se aconseja utilizar protector solar con FPS 30+, vestir ropa de algodón de manda larga y con colores claros; y sumar sombrero y gafas con filtro UV.

También, se pide a la población evitar exponerse a los rayos solares, mantenerse al resguardo o en la sombra el mayor tiempo posible; y proteger a los niños pequeños y adultos mayores, sobre todo entre las 14:00 y 18:00 horas de la tarde. Por otra parte, debes tener en cuenta evitar hacer actividad física al aire libre, mantenerse hidratado y prestar atención a los boletines y alertas tempranas de la SGIRPC de la CDMX.

RIESGOS DE LA RADIACIÓN UV

La radiación ultravioleta puede causar daños a la piel y a los ojos, y aumentar el riesgo de cáncer. Entre los efectos agudos, se destacan quemaduras solares, reacciones fototóxicas y fotoalérgicas, inmunodepresión y daños en el ADN. Mientras que, los riesgos más crónicos señalan queratosis actínica, cáncer de piel y ocular, foto-envejecimiento, cataratas oculares y alteraciones de la respuesta inmune.