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Pantomima de los fideicomisos

Por supuesto que no podía esperarse más de la sesión en la que diputados federales se liaron a golpes, unos porque quieren desaparecer 109 fideicomisos públicos y, los otros, porque están a favor de que permanezcan.

Este tema en verdad que ha movido cualquier tipo de acuerdos de civilidad que pudiera haber existido entre los legisladores de todas las bancadas.

Y es que, de acuerdo con la visión de los diputados opositores a Morena, en el interés de extinguir los fideicomisos hay algunas intenciones por meter mano a ese dinero para, supuestamente, apoyar al sector Salud, pero algunos temen que en verdad ese recurso vaya a parar a las campañas ya próximas.

Si los legisladores morenistas presumen que no son iguales a los de los otros partidos, pues en esta ocasión están mostrando el cobre, al grado de que llegaron ayer a los manotazos con tal de salirse con sus caprichos.

Y no crean que es un caprichito cualquiera: la extinción de 109 fideicomisos públicos permitirá al Gobierno Federal tener a su alcance más de 68 mil millones de pesos, supuestamente para el sector salud.

Pero la gota que derramó el vaso es que cuando se discutía en lo particular el tema de los fideicomisos, el diputado Iván Pérez Negrón presentó un artículo transitorio para que la Secretaría de Hacienda pueda meter mano a los casi cien mil millones de pesos del Fondo del Instituto de Salud y Bienestar (Fonsabi), el cual no desaparece, pero posiblemente sus recursos.

Según las crónicas: “Esto fue impugnado por la oposición que solicitó, por medio de los coordinadores del PAN, PRI, Movimiento Ciudadano y PRD, la rectificación del quórum, que fue rechazado por la presidencia de la Mesa Directiva, lo que propicio que los panistas, priistas, perredistas y de Movimiento Ciudadanotomaranla tribuna.

La oposición argumentaba que ese transitorio no estaba contemplado y que para aprobarlo se requería una modificación a la Ley General de Salud.

Es más, el priista Fernando Galindo denunció que este transitorio permitiría al gobierno disponer de una bolsa de más de 160 mil millones de pesos. “Es obvio que este vigésimo que pretende el diputado Pérez Negrón agandallarse ciento un mil millones de pesos modificando la ley de Salud, aunque diga don Pablo Gómez, quien por ser viejo, también puede ser muy mentiroso, asume que no modifica la Ley de Salud, pero la modifica”.

Ya encendidos los ánimos, con la oposición en la tribuna, los morenistas quisieron bajarlos pero los golpes fueron los que mandaron y hasta las mantas volaron hechas pedazos y Susana Distancia quedó en el olvido.

Algunos de los legisladores presentes en el encontronazo comentaron no entender por qué quieren desaparecer los fideicomisos. Que se corrompieron, está bien como argumento. Pero ¿acaso no tienen el sartén por el mango como para decretar nuevas reglas en la operación de esos fondos y, consecuentemente, despojarlos de cualquier intento de corrupción?

O es que se quiere hacer otro teatro como sucede con los ex presidentes a los cuales quieren enjuiciar, pero en vez de acusarlos ante la Fiscalía General de la República por los delitos que usted quiera, mandan el tema a una consulta tan inútil como costosa, cuando lo que se busca supuestamente es la austeridad.

Pero como se trata solamente de un circo, se arman todas estas manifestaciones a favor y en contra, cargadas muchas veces de odio entre los ya muy divididos mexicanos, a fin de que el caos se apodere del país y sea más fácil introducir ideologías que lleven a despojar a unos de sus bienes para ayudar a otros, supuestamente más necesitados.

México no se merece toda esta pantomima sino la seriedad de un plan de gobierno que lleve dirección y destino, sin dejarse llevar por los vientos electorales del momento.

Comentarios: francisco@diariodelyaqui.mx