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Los caminos de la vida

Los caminos de la vida / son muy difícil de andarlos /difícil de caminarlos / y no encuentro la salida... (Los Diablitos)

Los caminos de la vida

Son muy difícil de andarlos

Jesús Huerta Suárez
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Difícil de caminarlos

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Y no encuentro la salida.

Yo pensaba que la vida era distinta

Cuando estaba pequeñito yo creía

Que las cosas eran fácil como ayer.

Que mi viejecita buena se esmeraba

Por darme todo lo que necesitaba

Y hoy me doy cuenta que tan fácil no es… (Los Diablitos)

No es que busque ser aguafiestas, ni pesimista, más bien hago una breve reflexión sobre un tema que considero fundamental: los hijos y el dinero. No sé si estés enterado que solo un pequeño porcentaje de los niños que están naciendo tendrán mejor condición económica que sus padres. La tendencia es que cada nueva generación sea más pobre que sus antecesores, y eso es importante entenderlo porque no se vale decir “yo no sabía” … y, como anota María Montoya Aguirre en su ensayo ¿Tener hijos?, ¿en esta economía?, dice: “Desafortunadamente, el impacto del esfuerzo que pueden hacer los padres es limitado porque la desigualdad de oportunidades es rotunda y esto impacta las posibilidades de movilidad social de forma negativa. De acuerdo con el Centro de Estudios Espinoza Yglesias, CEEY, 74 de cada 100 mexicanos que nacen en los hogares de menores ingresos no logran superar la condición de pobreza. En términos de riqueza, la persistencia en los extremos de la distribución económica es alta: 47% de los hijos nacidos en el 20% de los hogares más desaventajados permanece ahí en su vida adulta, mientras que 54% de los del extremo opuesto, el 20% más aventajado, permanecerán ahí toda su vida. Estos resultados son más desalentadores para las mujeres, las personas de tono de piel oscuro y para los que nacieron en el sur del país”.

Por otra parte, un “documento de investigación del Banco de México estudia la magnitud del riesgo de automatización para el mercado laboral mexicano y encuentran que hasta dos tercios del empleo en el sector formal estaría en riesgo de ser reemplazado.”

Así que esa ansiedad, estrés que sientes o sentirás por sacar adelante a tus hijos será inevitable. El esfuerzo que tendrás que hacer cada día para satisfacer las necesidades más básicas de tus hijos deberá ser cada vez mayor. No hay vuelta de hoja, a menos que suceda algún milagro o te saques la lotería.

Los economistas y muchos otros se han de preguntar por qué la gente decide tener hijos, sabiendo que en este mundo moderno, es difícil imaginar que los padres podrán recuperar el total de lo invertido en sus descendientes. Los hijos no son un activo; ya no trabajamos todos en el campo como para necesitarlos de mano de obra. Después de darle vueltas al asunto y de hacer la difícil tarea de pensar como seres humanos “normales”, los economistas llegaron a la conclusión que todos queríamos escuchar: la gente tiene hijos porque los hace felices, o en lenguaje de economista: “les da utilidad.”

Anda, ve a buscar los caminos para hacer felices a tus hijos y eso te hará feliz, que todo lo demás respecto a los hijos será muy complicado. Más de lo que te imaginas.