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La política ilógica

En el ambiente de la política mexicana es muy común escuchar o saber que este oficio no funciona en base a la lógica, (Método o razonamiento en el que las ideas o la sucesión de los hechos se manifiestan o se desarrollan de forma coherente y sin que haya contradicciones entre ellas). Todos saben que esta actividad y sus actores funcionan de una manera contraria a lo que se podría esperar; es decir no actúan de manera lógica, ni ellos ni, por lo general, el electorado, por lo que desde este punto de vista, la falta de lógica, anotaré algunos simples razonamientos sobre de lo que te comento:

En México, se elige a los gobernantes no por ser los mejores, como debería ser, sino porque son los que te caen mejor, o te parecen más atractivos físicamente, o porque engañan con mayor facilidad, o son tus conocidos o porque esperas que te den un trabajo, ya que, irónicamente, el gobierno tiene mejores salarios que la iniciativa privada, y todo esto es ilógico porque los gobernantes serán los directores y administradores del país por lo tanto deberían de tener la mayor experiencia y conocimiento, que es lo que uno debe esperar de sus empleados o de los médicos a consultar.

Jesús Huerta Suárez

Ahora, respecto al Presidente actual: él es un hombre que no sabe hablar, lo que hace suponer que no es una persona letrada, no habla otro idioma, ni siquiera inglés que es básico en nuestro país, pero aun así, en base a estar hable y hable solo temas superficiales y ramplones logró convencer a millones de mexicanos, los que son igual que él, y que son resultado de los malos gobiernos que él vino a hacer un lado, y con eso pudo llegar al poder. En cuanto a la administración de bienes y recursos, él no tiene la gran experiencia, vamos ni siquiera ha tenido un negocio propio, aunque la administración pública no sea exactamente igual que la privada, de algo le serviría esa experiencia para la gran encomienda que trae de transformar a México en un país moderno y competitivo. Pero ni eso...entonces, ¿cómo logró llegar al poder? Por lo ilógico que es la política. 

Y luego, el Presidente quiere enfrentar el presente que cada día se complica más más, con ideas antiguas que cada día funcionan menos.  Ideas que ni en sus tiempos sirvieron, y las pruebas de que ese socialismo o izquierda nos hará un mejor país no son más que sueños de opio, lo que lo hace igual o peor que sus adversarios políticos que ni para ser oposición han servido.

Nos consta, el presidente no ha puesto a los mejores elementos en los puestos claves de su gabinete, como lógicamente debería, sino que ha puesto a las personas que le son irremediablemente fieles, pero fieles de fe ciega; de los que no ayudan y solo lo confunden con tanta idolatría sin sentido.

El Presidente habla de austeridad, pero vive en un castillo. Habla de honradez, pero su equipo más cercano incluye corruptos de abolengo, empezando por su familia. Habla de ayudar a los pobres, que cada día son más, mediante a dádivas que cada vez le alcanzarán menos, y no mediante estrategias que le permitan al pueblo salir adelante para dejar de ser pobres, lo que significa que en realidad no quiere ayudarlos, sino que los quiere pobres para que le sigan ayudando a él. Es ilógico.

El presidente usa espejitos como Lozoya, Cienfuegos, el huachicol, la venta/rifa de avión presidencial ficticia, de refinerías (en tiempos de energías alternas) para distraer la realidad, cuando enfrentar la realidad es lo que esta Nación requiere.

Pensarán que no quiero al Presidente, pero, la verdad, ni lo quiero ni lo dejo de querer, hablo sin filias ni fobias, y no quiero que le vaya mal al presidente, porque eso sería que le vaya mal a México, y eso sería algo ilógico.