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Inequidad hacia las madres

Sí, muy bien eso de festejar a las madres y perder la sana distancia un momento a causa de la celebración, pero también hay que poner atención a lo que organizaciones como Voz Pro Salud Mental nos dicen:

Las madres mexicanas se encuentran más agotadas a causa de la pandemia y la falta de equidad.

Francisco Gonzalez Bolon
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Y no es una frase cualquiera. Se trata más bien de una seria advertencia, que no por conocida debe dejar de inquietar y hacer que se trabaje en ello:

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La crisis sanitaria ha puesto en evidencia la desigualdad existente entre las mujeres trabajadoras y sus pares masculinos. Mientras que ellas dedican al cuidado a la familia y labores domésticas un promedio de diez horas y 24 minutos por día, los hombres destinan seis horas y 48 minutos.

Así de frías las estadísticas, pero también de ilustradoras.

La psicóloga Luján Rossetto afirma que tras más de un año de la pandemia, encontramos a las mujeres “profundamente agotadas, con una sensación de cansancio psicofísico extremo, que pocas veces se había visto, y con mucha sobrecarga mental”.

Y es que las madres han sorteado múltiples retos, entre el home office, las labores del hogar, la supervisión de las clases en línea de sus hijos y, en muchos de los casos, situaciones de estrés ante la pérdida del empleo o las dificultades económicas.

La organización Voz Pro Salud Mental Ciudad de México enfatiza que la crisis sanitaria ha puesto en evidencia la desigualdad existente entre las mujeres trabajadoras y sus pares masculinos, en diversos aspectos.

De acuerdo con un informe de ONU Mujeres, en condiciones normales las mujeres mexicanas realizaban el triple de trabajo doméstico, así como en el cuidado de los hijos y otros miembros de la familia, en comparación al tiempo que dedicaban los hombres.

En total, como ya se ha comentado, las mujeres dedican al cuidado a la familia y labores domésticas no remuneradas, un promedio de diez horas y 24 minutos por día, mientras que los hombres destinan seis horas y 48 minutos.

En los hogares con hijos e hijas menores de 12 años, el tiempo que invierten las madres al cuidado de ellos alcanza las 13 horas; en contraste, los padres dedican sólo nueve horas 24 minutos.

Graciella Cámara, miembro fundador de Voz Pro Salud Mental, subraya que, luego de un año de encierro, “no son pocas las mujeres que enfrentan cansancio, incertidumbre y angustia, sumándose a esta situación la presión por apoyar a sus hijos en los programas de educación a distancia, así como el exceso de actividades”.

Sin embargo, las madres solteras no tienen con quién compartir responsabilidades.

Un estudio, realizado por las académicas Alondra Marina Álvarez y Erika Egleontina Barrios de la Universidad del Estado de Morelos, midió el estrés diario de 20 mujeres, constatando que registraban mayor cansancio mental, sensación de apatía y actitudes negativas hacia sus hijos o hijas, así como la percepción de poco reconocimiento por su esfuerzo, baja realización en el ámbito laboral, síntomas físicos como dolores de cabeza, y falta de concentración, entre otros.

Es de reconocerse, dice la organización, que la figura materna es de gran influencia y responsabilidad hacia los niños y jóvenes del país, por lo que es importante brindarles apoyo y por lo tanto las mujeres que enfrentan situaciones de ansiedad y estrés a buscar un especialista.

Sobre las madres descansa, en mucho, el hogar. Sus responsabilidades, como ya es sabido, no son solamente al interior de cuatro paredes sino que van más allá, sobre todo en estos tiempos, para encontrar la manera de ayudar en el sostén de la familia.

Y eso no es poca cosa. Por ello, el mejor homenaje a las madres es brindarles todo el respaldo necesario para que se sientan cómodas y con bienestar.

Habrá los “machos” que consideren que lavar la loza o barrer los pisos “son cosas de mujeres”, pero a ellos hay que advertirles que esas labores son cosas de todos los que habitan una casa.

Aprendamos a darle a las mujeres, el valor supremo que tienen.

Comentarios: francisco@diariodelyaqui.mx