Cano Castro: como el avestruz

Por: Redacción

La frustrada comparecencia del Secretario de Seguridad Pública en Cajeme, Francisco Cano Castro, ante los regidores, solamente pone de manifiesto lo que ha sido la directriz de este gobierno municipal: esconderse ante los problemas serios de la comunidad.

Si nos atenemos a lo que dijo el Presidente de la Comisión de Seguridad Pública en el Cabildo, Víctor Manuel Ibarra Apodaca, tenemos argumentos encontrados sobre la falta de valentía del funcionario para dar a conocer qué se está haciendo para contener la violencia que día a día crece en Cajeme.

Primero, señalaron que por cuestiones personales el Secretario no había podido acudir, pero luego, como queriendo componer la plana, se indicó que había tenido un encuentro con las integrantes del Colectivo de Madres Rastreadoras. ¿A quién le creemos? Pues a nadie, ya que en esta administración municipal se la han pasado de mentira en mentira y nunca hay soluciones a conflictos derivados de la inseguridad y solamente alcanzan a maquillar cifras para decir que los robos y otros delitos patrimoniales están a la baja. Como si no escuchara uno todos los días el clamor de los vecinos de colonias y comunidades en el sentido de que ya no aguantan a los ladrones que un día y el otro también se llevan el patrimonio que con tanto esfuerzo las familias han ido acumulando.

Pero lo peor de la indecisión de Cano Castro para afrontar la realidad que existe fuera de las cuatro paredes de su oficina o de la Secretaría del Ayuntamiento, donde se la lleva escondido de los representantes de los medios de comunicación, es que no pudo enviar a alguien en su representación ante los regidores porque, sencillamente, no confía en su personal. Al menos es lo que dijo Ibarra Apodaca, cuyas palabras textuales fueron las siguientes: “En este caso es muy especial, no pudo estar, pero el hecho de que él no confíe en mandar a nadie para acá es su problema, debe poner atención y tener gente de mucha confianza porque la seguridad pública es un asunto muy serio y no cualquiera puede estar, se distorsionan las informaciones, se tergiversa todo, por esa razón es que creo que manifiesta eso”. O sea, si el Secretario no confía en quienes le ayudan a resguardar el patrimonio y la vida de los cajemenses, ¿qué puede esperar la población, entonces? Por eso es que la inseguridad crece sin límites ni fronteras. Y uno puede hasta comprender a Cano Castro porque en esa dependencia una parte de los agentes policiacos representan una mafia que contiene cualquier asomo de limpiar la corrupción y el Secretario no ha tenido los arrestos para detenerlos o, más bien, parece haber adoptado el dicho aquel de quesi no puedes con el enemigo, únete a él”. Es preocupante ya el nivel de inseguridad vivido en la región. Y más lo es cuando el municipio se queda pasmado ante los hechos delictivos y carece, como el gobierno mismo de Sergio Pablo Mariscal Alvarado, de un plan para sacar adelante a la población ante tantos problemas y, en vez de actuar, solamente echa culpas hacia todos lados sin asumir la responsabilidad que como autoridades tienen ante este flagelo. Y quizá la misma sociedad tenga la culpa de no ver soluciones porque nos hemos quedado cómodamente instalados en la apatía, en espera de que alguien mas venga a solucionar tantos conflictos, pero dejamos que los ineptos sigan gobernando. Es tiempo ya de actuar y echar del poder a quienes solamente han mostrado carencia de talento para resolver la inseguridad. Si nos esperamos a las elecciones, puede ser demasiado tarde. Cajeme ya no aguanta tantos homicidios, secuestros, feminicidios y desapariciones de jovencitas y jovencitos. Si no le entramos hoy al problema, mañana no nos quejemos de los límites que pueda alcanzar. Comentarios: francisco@diariodelyaqui.mx

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