Un manifestante de 21 años resultó gravemente herido durante una protesta en Santa Ana, California, cuando un agente del Departamento de Seguridad Nacional le disparó un proyectil no letal a corta distancia, dejándolo permanentemente ciego de un ojo y con fracturas en el cráneo y nariz.
La protesta se realizó frente a un edificio federal y reunió a cientos de personas que pedían justicia por el asesinato de Renee Good en Minneapolis y también expresaban su rechazo a las deportaciones masivas impulsadas por la administración de Estados Unidos.
Grupos de manifestantes marcharon por el centro de la ciudad, coreando consignas contra las políticas migratorias y sosteniendo pancartas con mensajes como "No más redadas" y "Mantengamos unidas a las familias".
IMPACTO DEL DISPARO Y ATENCIÓN MÉDICA
La víctima, identificada como Kaden Rummler, cayó al suelo al recibir el impacto en su ojo izquierdo, según muestran imágenes que circulan en redes sociales. Testigos y familiares relataron que tras el disparo el joven fue arrastrado por un agente y su rostro quedó cubierto de sangre.
Rummler fue trasladado a un hospital, donde pasó dos días y fue sometido a una cirugía de seis horas. Los médicos encontraron fragmentos de plástico, vidrio y metal incrustados en su cara, incluida una pieza a menos de un centímetro de la arteria carótida, situación que ponía en riesgo su vida.
Aunque sobrevivió, su ojo izquierdo quedó completamente inutilizado y los médicos advirtieron que durante semanas deberá evitar acciones como estornudar o toser, porque podrían causarle daño adicional.
VERSIONES DE TESTIGOS Y AUTORIDADES
Las imágenes difundidas muestran el momento en que el agente dispara el proyectil no letal que golpea primero a otra persona y luego a Rummler. Testigos indicaron que el joven intentó ayudar a un compañero antes de ser alcanzado por el disparo.
Por su parte, la subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional describió al grupo de manifestantes como "alborotadores violentos" y señaló que dos oficiales también resultaron lesionados durante el enfrentamiento. Asimismo, se informó que dos personas fueron arrestadas por cargos como agresión a un agente federal y alteración del orden público.
Este caso se suma a la ola de protestas que se han registrado en varias ciudades de Estados Unidos tras la muerte de Good y ha reavivado el debate sobre el manejo de la seguridad en manifestaciones públicas.




