La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera que su país podría intervenir si el gobierno iraní continúa reprimiendo con violencia a los manifestantes. La declaración se produce en medio de protestas masivas en Irán que ya han dejado al menos siete personas fallecidas, según reportes oficiales y testimonios difundidos en redes sociales.
Las palabras de Trump fueron respondidas con dureza por autoridades iraníes, que calificaron el mensaje como una provocación peligrosa y una amenaza directa a su seguridad nacional.
TRUMP LANZA ADVERTENCIA EN MEDIO DE PROTESTAS EN IRÁN
A través de una publicación en redes sociales, Donald Trump afirmó que Estados Unidos actuaría si las fuerzas iraníes disparan y matan a manifestantes, como —según él— ha ocurrido en ocasiones anteriores. El mandatario aseguró que su país está "listo y preparado", aunque no precisó qué tipo de intervención tendría en mente.
La declaración se dio mientras Irán atraviesa su sexta jornada consecutiva de protestas, las más amplias desde 2022, impulsadas por una severa crisis económica y la caída histórica del valor de la moneda nacional.
IRÁN RESPONDE Y ADVIERTE QUE SU SEGURIDAD ES UNA LÍNEA ROJA
La reacción desde Teherán no se hizo esperar. El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, calificó las palabras de Trump como imprudentes y peligrosas, y señaló que las fuerzas armadas iraníes se mantienen en alerta ante cualquier amenaza externa.
Ali Shamkhani, asesor del líder supremo Ali Khamenei, fue aún más directo al advertir que cualquier intento de intervención sería respondido con firmeza. Subrayó que la seguridad nacional de Irán no está sujeta a declaraciones en redes sociales y que cualquier acción extranjera tendría consecuencias graves.
QUÉ OCURRE DENTRO DE IRÁN Y POR QUÉ COMENZARON LAS PROTESTAS
Las manifestaciones estallaron tras el desplome del rial iraní, que alcanzó niveles históricos al rondar 1.4 millones por dólar estadounidense. Este golpe agravó una economía ya debilitada por sanciones, inflación y desempleo.
Aunque las protestas se concentran principalmente en Teherán, también se han extendido a ciudades como Isfahán. Los reclamos comenzaron por motivos económicos, pero rápidamente evolucionaron hacia consignas contra el gobierno y el liderazgo religioso.
Hasta ahora se ha confirmado la muerte de al menos siete personas en el contexto de las manifestaciones. Videos difundidos en redes sociales muestran a fuerzas de seguridad armadas y se escuchan disparos, lo que ha generado preocupación internacional.
DEL DIÁLOGO A UNA POSIBLE POSTURA MÁS DURA
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, había llamado inicialmente al diálogo e instruyó a su gobierno a escuchar las demandas de la población. Sin embargo, las muertes recientes podrían marcar un endurecimiento de la respuesta oficial frente a las protestas.
Las autoridades sostienen que la mayoría de las movilizaciones han sido pacíficas, aunque advierten que no permitirán ataques contra la propiedad pública ni disturbios que, aseguran, ponen en riesgo la estabilidad del país.
EL TRASFONDO NUCLEAR Y LA TENSIÓN REGIONAL
La confrontación verbal entre Washington y Teherán ocurre días después de que Trump reiterara que Estados Unidos podría atacar a Irán si se confirma que está reactivando su programa nuclear con fines militares.
En junio, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo ataques contra instalaciones nucleares iraníes, una acción que, según funcionarios de Washington, retrasó el desarrollo de un arma nuclear. Irán ha rechazado esa versión y respondió con un ataque con misiles contra una base militar estadounidense en Qatar.
Funcionarios iraníes han acusado a Estados Unidos e Israel de influir en las protestas actuales y han advertido que una intervención extranjera podría desestabilizar toda la región.
LO QUE PIENSAN ALGUNOS MANIFESTANTES SOBRE UNA POSIBLE INTERVENCIÓN
Entre los propios manifestantes existen posturas divididas. Algunos ven con esperanza las declaraciones de líderes extranjeros. Una joven que participa en las protestas en Teherán, y que habló con la BBC bajo condición de anonimato, aseguró que las fuerzas de seguridad reaccionan con temor cuando Trump o el primer ministro israelí hacen declaraciones públicas.
Otros manifestantes expresan que viven sin libertades y que están dispuestos a arriesgarlo todo con tal de poner fin al actual régimen. Mientras tanto, el gobierno iraní insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos y asegura estar abierto a negociaciones con Occidente, aunque rechaza cualquier tipo de presión externa.




