La insistencia de Donald Trump en anexar Groenlandia a Estados Unidos no surgió de la nada ni fue una ocurrencia improvisada de su regreso a la Casa Blanca. El origen de esta propuesta se remonta a su primer mandato.
Según declaraciones de algunos exfuncionarios de alto nivel del gobierno estadounidense, esta idea viene de Ronald Lauder, un empresario multimillonario y amigo personal del presidente de los Estados Unidos.
De acuerdo con John Bolton, quien fungió como asesor de Seguridad Nacional en 2018, Trump suele asumir como verdades absolutas las opiniones de su círculo cercano.
En declaraciones a The Guardian, Bolton explicó que fue Lauder quien sembró la idea de que Estados Unidos podía "conseguir" Groenlandia, una noción que Trump adoptó sin demasiados cuestionamientos.
¿QUIÉN ES RONALD LAUDER Y CUÁL ES SU RELACIÓN CON TRUMP?
Ronald Lauder es heredero del imperio cosmético Estée Lauder; fue funcionario del Pentágono durante el gobierno de Ronald Reagan, embajador de Estados Unidos en Australia y subsecretario adjunto de Defensa para asuntos de la OTAN.
Además, mantiene una influencia política activa como presidente del Congreso Judío Mundial.
Ronald Lauder conoció a Trump en los años sesenta, cuando ambos estudiaban en la Wharton School of Finance de la Universidad de Pensilvania. La amistad se mantuvo durante décadas y se tradujo en apoyo político y financiero.
En 2016, Lauder donó 100 mil dólares al comité de recaudación de fondos que celebró la victoria electoral de Trump. Poco después, lo elogió públicamente y aseguró ayudarlo con "algunos de los desafíos más complejos" de su primer mandato.
Detrás del discurso de independencia y protección militar para Groenlandia, Lauder ha reconocido abiertamente el interés económico.
En artículos de opinión, ha subrayado que bajo el hielo de la isla se esconden valiosos minerales de tierras raras, esenciales para la inteligencia artificial, el armamento avanzado y la tecnología moderna.
Incluso ha señalado que el retroceso del hielo por el calentamiento global abre nuevas rutas marítimas y oportunidades comerciales.
A partir de ahí, la Casa Blanca incluso llegó a conformar un equipo para explorar vías que permitieran incrementar la influencia estadounidense en la isla, territorio autónomo bajo soberanía de Dinamarca.
La propuesta salió a la luz pública en 2019 y, aunque en su momento fue tomada con sorpresa y cierta burla por parte del gabinete, con el paso de los años se transformó en un plan que hoy se justifica bajo el discurso de seguridad nacional.
¿POR QUÉ LE INTERESA GROENLANDIA AL GOBIERNO DE EU?
Groenlandia alberga la base militar de Pituffik y es estratégica para la OTAN, además de representar un punto clave frente a la influencia de China y Rusia en el Ártico.
Un reportaje de The New York Times publicado en 2022 reveló que los asesores de Trump intentaron retrasar la filtración del tema para evitar tensiones diplomáticas.
Sin embargo, casi ocho años después, la idea ya no es un rumor incómodo, sino una propuesta defendida abiertamente por aliados del presidente.
Hoy, la propuesta de Trump ya no puede entenderse solo como una estrategia geopolítica: también refleja los intereses de un poderoso aliado empresarial que, lejos de retirarse del juego, busca posicionarse en los territorios clave del nuevo tablero global.




