Un jubilado de 80 años que se volvió millonario tras ganar la lotería terminó condenado en Reino Unido luego de que un tribunal lo encontrara culpable de dirigir una extensa red de fabricación y distribución de drogas falsificadas. El caso ha causado impacto internacional por el contraste entre su fortuna y la actividad criminal que encabezó durante años.
DE GANADOR DE LA LOTERÍA A LÍDER CRIMINAL
John Eric Spiby ganó la lotería en 2010 y obtuvo alrededor de 2.77 millones de euros, equivalentes a poco más de 51 millones de pesos. Lejos de llevar una vida tranquila tras su jubilación, las autoridades británicas comprobaron que utilizó parte de ese dinero para montar una estructura industrial dedicada a producir pastillas opiáceas falsas.
De acuerdo con la policía de Greater Mánchester y reportes judiciales difundidos por medios europeos, la red llegó a generar un negocio ilegal valuado en cientos de millones de euros.
UNA OPERACIÓN MONTADA DESDE UNA GRANJA
Las investigaciones revelaron que la producción comenzó en una granja propiedad del propio Spiby, donde instaló maquinaria especializada para la fabricación de medicamentos falsificados. Con el crecimiento de la operación, en 2021 la red trasladó sus actividades a una nave industrial en Salford, lo que permitió aumentar de forma significativa la producción.
Para ocultar las actividades ilegales, el grupo utilizó una empresa fachada llamada Nutra Inc y sistemas de comunicación cifrada como Encrochat, habituales en redes del crimen organizado.
PASTILLAS PELIGROSAS VENDIDAS COMO MEDICAMENTOS
La organización producía principalmente pastillas de etizolam, un tranquilizante que puede ser entre seis y diez veces más potente que el diazepam. Estas drogas eran distribuidas en el mercado ilegal como si se tratara de medicamentos conocidos, como el Valium.
Durante el juicio, expertos advirtieron que el consumo de estas pastillas representa un riesgo extremo, ya que los usuarios desconocen la dosis real y los compuestos exactos. En Reino Unido, el etizolam ha sido vinculado con un elevado número de muertes relacionadas con drogas, especialmente en Escocia.
MILLONES DE PASTILLAS Y UN NEGOCIO MULTIMILLONARIO
Según la fiscalía, la red logró fabricar y vender millones de pastillas. El valor potencial de la droga en el mercado ilegal se estimó entre 56 y 332 millones de euros. Tan solo en una operación frustrada en abril de 2022, se pretendía distribuir 2.5 millones de pastillas con un valor superior a 77 millones de euros.
Además de las drogas, las autoridades aseguraron armas de fuego, municiones y documentación que demostraba intentos por obstaculizar la investigación judicial.
CONDENAS Y MENSAJE DE LAS AUTORIDADES
El tribunal sentenció a John Eric Spiby a 16 años y seis meses de prisión. También fueron condenados su hijo, John Colin Spiby Jr., a nueve años de cárcel, así como Lee Drury y Callum Dorian, quienes participaron en la logística y operación de la red.
El juez Nicholas Clark subrayó que, pese a contar con una fortuna que le permitía vivir cómodamente, Spiby decidió continuar una vida ligada al crimen. La policía destacó que la sentencia busca enviar un mensaje claro sobre las consecuencias de este tipo de delitos y el grave impacto que tienen en la salud pública.
UN CASO CON IMPACTO SOCIAL
Las autoridades británicas señalaron que la producción masiva de medicamentos falsificados incrementó la disponibilidad de drogas ilegales en la región de Mánchester, poniendo en riesgo a miles de personas. El caso demuestra que el acceso al dinero no impide la participación en actividades criminales ni evita las consecuencias legales.




