Autoridades sanitarias en Nueva York, Estados Unidos, emitieron una alerta por una enfermedad que, a la fecha, ha cobrado la vida de seis personas, hay 112 casos confirmados y 7 hospitalizaciones, con reportes anuales de entre 200 y 800 enfermos.
De acuerdo con el Departamento de Salud neoyorkino, se trata de la legionelosis, una enfermedad que fue identificada por primera ocasión en 1976 en Filadelfia, misma que anualmente 250 mil personas la contraen.
Algunos pacientes presentan síntomas graves, algunos leves y otros no sienten que han enfermado, de los que no hay información.
A raíz de este brote, se inició una averiguación en torres de enfriamiento localizadas en edificios de distintas zonas, las cuales son consideradas como focos rojos, pues son sitos propicios para el crecimiento de la bacteria Legionella, en especial si la temperatura del agua se ubica entre los 20 y 50 grados Celsius.
Ahora bien, la bacteria está presente en ambientes acuáticos naturales y en sistemas de agua artificiales, como torres de enfriamiento, aires acondicionados, humidificadores; prolifera si no hay mantenimiento adecuado y regular, misma que se transmite cuando se inhalan aerosoles de agua contaminada.
TIPOS DE LEGIONELOSIS
Una vez enfermo, el padecimiento puede presentarse en dos formas: pulmonar y no pulmonar; la primera es la más grave, y presentan variación en sus síntomas.
No existe vacuna, por lo que la prevención es lo único que para no enfermar, para lo cual se debe dar mantenimiento a las torres y desinfectar regularmente los sistemas de agua.
- Forma pulmonar: También conocida como enfermedad del legionario, es la más grave y tiene un periodo de incubación de entre 2 y 10 días). Los síntomas incluyen fiebre alta, pérdida de apetito, dolor de cabeza intenso, malestar general, letargo, dolor muscular, diarrea y tos (seca o con expectoración leve).
- Forma no pulmonar: La fiebre de Pontiac es leve y sus síntomas, que tardan en aparecer entre 2 y 5 días de la exposición, se parecen a lo de la gripe común, y se cura sin tratamiento específico: fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, malestar general y dolor muscular.
En caso de que se registre una complicación, podría derivar en neumonía y otras complicaciones que requerirían hospitalización y hasta causar la muerte, en especial en adultos mayores, quienes sufre de enfermedades crónicas y en quienes su sistema inmune está comprometido.