Muere Béla Tarr, uno de los directores más influyentes y radicales que redefinió el cine europeo

El cineasta húngaro falleció a los 70 años, dejando un legado que desafió durante décadas las reglas narrativas y estéticas del séptimo arte

Muere Béla Tarr, uno de los directores más influyentes y radicales que redefinió el cine europeo

El cine de autor europeo pierde a una de sus figuras más influyentes y radicales. Béla Tarr, director, guionista y productor húngaro, falleció a los 70 años tras una larga enfermedad, según confirmó su familia a través del cineasta Bence Fliegauf.

Su muerte marca el final de una era para el cine contemplativo y profundamente político que desafió durante décadas las reglas narrativas y estéticas del séptimo arte.

¿QUIÉN ERA BÉLA TARR?

Nacido el 21 de julio de 1955 en Pécs, Hungría, Tarr inició su carrera en el Balázs Béla Stúdió, un espacio clave para el cine experimental del país.

Desde sus primeros trabajos mostró una mirada crítica hacia las estructuras sociales y el deterioro moral, rasgos que se convertirían en sellos de toda su filmografía.

Obras tempranas como Nido familiar, Almanaque de otoño y Damnation anticipaban ya su interés por los márgenes, la alienación y el desencanto.

El reconocimiento internacional llegó en 1994 con Sátántangó, una monumental película en blanco y negro de más de siete horas que retrata el colapso del comunismo en Europa del Este.

Basada en la novela homónima del escritor húngaro László Krasznahorkai, la cinta se convirtió en una obra de culto y consolidó a Tarr como una referencia obligada del cine de autor mundial.

Esa colaboración continuó con Armonías de Werckmeister, adaptación de Melancolía de la resistencia, una alegoría apocalíptica que explora el caos social y la manipulación del poder.

Sin embargo, su obra más extrema y definitiva sería El caballo de Turín, inspirada en un episodio de la vida del filósofo Friedrich Nietzsche.

TRAYECTORIA Y RECONOCIMIENTOS DEL CINEASTA HÚNGARO

La película, galardonada con el Oso de Plata en el Festival de Berlín, retrata la rutina opresiva y el agotamiento existencial de una familia rural, en una metáfora devastadora sobre el fin de la esperanza.

Tras este filme, Tarr anunció su retiro de la dirección cinematográfica. Se trasladó a Sarajevo, donde impulsó la escuela internacional film.factory, dedicada a formar cineastas al margen de los modelos comerciales.

Miembro de la European Film Academy desde 1997, recibió múltiples reconocimientos a lo largo de su vida, incluido el Premio Honorífico del Cine Europeo en 2023 y distinciones en festivales de Berlín, Tokio y Barcelona.

Más allá de los premios, Béla Tarr representa una concepción del cine como acto ético y político. Crítico del modelo hollywoodense, defendía un cine honesto, centrado en personas reales y en la experiencia del tiempo.

Su legado es imprescindible, pues representa un recordatorio latente de que el cine también puede ser resistencia, silencio y verdad incómoda.

Marcela Islas
Marcela Islas

Egresada de Literaturas Hispánicas de la Universidad de Sonora, con experiencia en periodismo y turismo; pasión por la cultura, música y gastronomía.