Las visitas médicas del programa Salud Casa por Casa tuvieron un desplome de hasta el 40 por ciento durante diciembre en diferentes sectores de Cajeme por factores como salidas de viaje, desconfianza por la percepción de inseguridad o defunciones.
Personal de campo de la Secretaría de Bienestar informó que los servidores de la salud se encontraron con que muchos de los adultos mayores derechohabientes salieron de viaje con sus familiares y no avisaron, lo que se tradujo en que las visitas no pudieran llevarse a cabo como normalmente se hacen en las colonias y comunidades de Cajeme.
Los viajes no fueron los únicos motivos para que se tuviera una reducción en las consultas; durante los recorridos por los sectores de Cajeme, se toparon también con adultos mayores que estaban solos y no quisieron abrir hasta que hubiera algún familiar por desconfianza derivada a la percepción de inseguridad que se tiene en la región.
"Hay casos de adultos mayores que no estaban sus hijos o cualquier otro familiar y decían que volviéramos después porque no querían abrir", narró uno de los Servidores de la Nación.

MEDIDAS DE LA SECRETARÍA DEL BIENESTAR ANTE LA REDUCCIÓN DE CONSULTAS
A este escenario se sumaron las bajas naturales por defunción durante el mes, las cuales se tramitan de manera automática en la plataforma nacional una vez que los familiares registran el acta correspondiente defunción.
Pese a la baja en el número de consultas, la Secretaría del Bienestar continuó brindando las atenciones y las visitas se retomarán en el caso de los derechohabientes que salieron de viaje o no abrieron para retomar el ritmo de trabajo durante enero.
En Cajeme se tienen 100 servidores de la salud, a quienes se les asigna un promedio de 15 visitas diarias, las cuales se vieron interrumpidas por las situaciones antes mencionadas.




