La crisis de la pesca del sur de Sonora se ha agudizado por los desproporcionados incrementos en los permisos, de hasta mil por ciento, por lo que es urgente que la Conapesca gestione una reducción, dijo Ramón Valenzuela Ruelas.
El presidente de la Cooperativa Loma Parda de Yavaros informó que en el 2020 los permisos por panga tenían un costo anual de entre 700 pesos y mil pesos, mientras que actualmente alcanzan hasta los 15 mil.
Dijo que el Sistema de Administración Tributaria (SAT), así como los diputados que aprobaron reformas en materia pesquera, deben revisar esta legislación para mantener los costos anteriores o, en su caso, autorizar aumentos moderados de hasta un 10 por ciento.
"Es lo justo, porque estas alzas tan elevadas en los permisos para el callo de hacha están afectando mucho la economía de los pescadores y hacen muy difícil la subsistencia", afirmó.
Valenzuela Ruelas mencionó que las autoridades argumentan que el callo se comercializa muy bien, pero deben considerar también que "tenemos mucho tiempo con bajas capturas de camarón, jaiba y otras especies".
"En otros estados, por ejemplo, en Baja California, la pesquería del abulón no tiene costos tan altos, a pesar de que es una actividad muy productiva", comparó el dirigente cooperativista.
Indicó que cada embarcación debe contar con su permiso individual, independientemente de si trabajan uno o dos buzos, ya que el trámite corresponde a la matrícula de la panga y no al pescador.
Dijo que, en su caso, por embarcación paga entre 10 mil y 15 mil pesos anuales, por lo que, "si tienes 15 pangas, estamos hablando de casi 150 mil pesos al año, cuando antes se pagaba hasta mil pesos por embarcación en los casos más altos".




