Reyes Magos: ¿Qué significan los regalos que llevaron a Jesús?

Esta fecha conmemora un episodio breve pero profundamente simbólico del nacimiento de Jesucristo, con significados históricos, teológicos y culturales

Reyes Magos: ¿Qué significan los regalos que llevaron a Jesús?

La celebración del Día de los Reyes Magos es una de las tradiciones más arraigadas en el mundo cristiano y, particularmente, en América Latina.

Más allá de los regalos, la rosca y las reuniones familiares, esta fecha conmemora un episodio breve pero profundamente simbólico del nacimiento de Jesucristo, cargado de significados teológicos, históricos y culturales que han trascendido generaciones.

LOS REYES MAGOS SEGÚN LA BIBLIA

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En los textos sagrados, específicamente en el Evangelio de Mateo, los Reyes Magos no aparecen como monarcas ni se especifica su número.

Son descritos simplemente como "sabios de Oriente", una expresión que, de acuerdo con diversos estudios históricos, alude a sacerdotes-astrólogos de regiones como Persia o Babilonia.

En esas culturas, estos personajes cumplían funciones religiosas, científicas y políticas, y eran considerados intérpretes de señales celestes.

El relato señala que una estrella extraordinaria los guió hasta el lugar donde se encontraba el niño Jesús. Al llegar, lo encontraron con María, su madre, y se postraron en señal de reconocimiento y adoración.

Este gesto no solo expresa respeto, sino la aceptación de una autoridad espiritual superior, un acto que rompe fronteras culturales y religiosas.

La presencia de estos sabios también despertó la desconfianza del rey Herodes, quien temía la llegada de un nuevo "rey".

Tras ser advertidos en sueños, los magos evitaron regresar con él y tomaron otro camino, desapareciendo del relato bíblico. Su fugaz aparición, sin embargo, dejó una huella imborrable en la tradición cristiana.

ORO, INCIENSO Y MIRRA: SÍMBOLOS QUE TRASCIENDEN EL TIEMPO

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Los regalos ofrecidos al niño Jesús no fueron casuales. Cada uno encierra un significado profético que, con el paso de los siglos, ha sido interpretado como una declaración anticipada de su identidad y destino.

  • Oro. Símbolo de la realeza. Era el obsequio reservado a los reyes y reconocía a Jesús como el "Rey de Reyes", incorruptible y puro.
  • Incienso. Utilizado exclusivamente en el culto divino, representaba la naturaleza divina de Jesús. Al ofrecerlo, los magos lo reconocían como Dios digno de adoración.
  • Mirra. Empleada para embalsamar cuerpos y aliviar el dolor, anunciaba su condición humana y su destino de sufrimiento, muerte y resurrección.

Con el tiempo, la tradición identificó a estos sabios como Melchor, Gaspar y Baltasar, representantes simbólicos de distintos pueblos y continentes. Su visita expresa una idea poderosa: el reconocimiento universal de Jesús, sin distinción de origen, raza o nación.

Hoy, el Día de Reyes sigue vivo no solo como una fecha de regalos, sino como una celebración de fe, esperanza y unión familiar. Detrás de la rosca y las figuras, hay una historia profunda que conecta lo humano con lo divino... y que sigue brillando, como aquella estrella, siglos después.

Marcela Islas
Marcela Islas

Egresada de Literaturas Hispánicas de la Universidad de Sonora, con experiencia en periodismo y turismo; pasión por la cultura, música y gastronomía.