Fatiga Digital: ¿Por qué los usuarios rechazan contenido generado por IA?

En internet y redes sociales hay hay demasiados estímulos, demasiada publicidad y demasiada inteligencia artificial que carece de sentido y sustancia

Fatiga Digital: ¿Por qué los usuarios rechazan contenido generado por IA?

La cultura digital está entrando en una fase de madurez forzada, pues el usuario ya no consume todo lo que aparece en su pantalla por inercia, sino que selecciona, filtra y, cada vez con más claridad, rechaza lo que percibe como artificial, repetitivo o vacío.

¿QUÉ ES LA FATIGA DIGITAL Y CÓMO AFECTA AL USUARIO?

A este fenómeno se le conoce como fatiga digital, un síntoma que combina cansancio cognitivo, saturación emocional y desconfianza hacia el contenido excesivamente automatizado.

Así lo señala The (Social Media) Times They Are A-Changin´, el informe anual de tendencias de Good Rebels, que analiza el estado real de las redes sociales y anticipa cómo cambiarán las dinámicas entre marcas, plataformas y audiencias rumbo a 2026.

El diagnóstico es directo: hay demasiados estímulos, demasiada publicidad y demasiado contenido generado por IA que dice mucho... sin decir nada.

El estudio describe una caída sostenida de la atención. En plataformas como TikTok, el tiempo medio de visionado ya se sitúa por debajo de los cuatro segundos. El 91% de los usuarios percibe un exceso de anuncios y el 71% afirma que deja de comprar tras experiencias intrusivas. No es rebeldía digital: es agotamiento puro.

A medida que se multiplica el contenido creado con inteligencia artificial, también aumenta su rechazo. La audiencia identifica estos materiales como homogéneos, previsibles y carentes de "alma".

La IA no es el problema en sí, sino su uso sin criterio. Cuando todo parece perfecto, pulido y calculado, nada resulta creíble. El resultado es una sensación de déjà vu constante que erosiona la confianza y acelera el abandono.

En paralelo, emerge una economía emocional del consumo, ya que la incertidumbre financiera y la sobreestimulación han vuelto al usuario más prudente.

La Generación Z, marcada por la precariedad y la hiperexposición digital, encuentra refugio en la nostalgia. Un 37 por ciento siente afinidad por los años 90 y 2000, una estética que se filtra en la moda, el diseño y el tono del contenido.

Este cansancio también empuja a los usuarios hacia entornos más íntimos. El uso activo de redes se desplaza a círculos cerrados, comunidades pequeñas y mensajería privada, donde prima la conexión real sobre la exhibición pública.

¿CÓMO TENDRÁ QUE CAMBIAR EL CONTENIDO EN REDES SOCIALES?

La necesidad de desconectar es tan fuerte que Pinterest registra un aumento del 72% en búsquedas relacionadas con digital detox.

Frente a este escenario, el informe es claro: la oportunidad para las marcas no está en competir con la IA, sino en reivindicar lo humano.

Procesos, errores, espontaneidad y narrativa auténtica pesan más que cualquier output perfecto. El 61% de los usuarios confía más en creadores que en marcas, y el 75% descubre productos a través de ellos.

En 2026, los creadores ya no amplifican mensajes, construyen cultura. A través de las redes sociales están dejando de ser escaparates para volver a ser espacios de comunidad.

Por eso, sobrevivirán y destacarán los contenidos abandonen la estridencia, abracen la imperfección y participen con valores claros y una evolución hacia algo más real, más humano y, por fin, más consciente.

Marcela Islas
Marcela Islas

Egresada de Literaturas Hispánicas de la Universidad de Sonora, con experiencia en periodismo y turismo; pasión por la cultura, música y gastronomía.