Estrés infantil: ¿cuáles son las causas y cómo atenderlo?

Muchos menores tienen un acceso excesivo a contenidos inapropiados lo que incrementa los niveles de ansiedad y tensión emocional

Detectar señales a tiempo es fundamental para evitar que se vuelva crónico.
Detectar señales a tiempo es fundamental para evitar que se vuelva crónico.

El estrés en los niños es una realidad cada vez más frecuente y puede tener múltiples orígenes que afectan su bienestar emocional.

Factores familiares, escolares y externos influyen directamente en su tranquilidad, por lo que es fundamental que madres, padres y cuidadores aprendan a identificarlo y atenderlo a tiempo.

De acuerdo con la psicoterapeuta Verónica Valdez Hernández, el estrés infantil puede surgir en ambientes familiares poco saludables, por la presión escolar, la pérdida de un ser querido o incluso por la exposición a información, programas y películas que no son adecuadas para su edad.

La especialista advierte que actualmente muchos niños tienen un acceso excesivo a contenidos inapropiados y, además, pasan poco tiempo de calidad con sus padres, lo que incrementa los niveles de ansiedad y tensión emocional.

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¿CÓMO IDENTIFICAR ESTRÉS INFANTIL?

Las señales de estrés en los niños suelen manifestarse a través de cambios de humor y de conducta, problemas para dormir o episodios de enuresis, así como irritabilidad constante o mal comportamiento sin una causa aparente.

Detectar estos signos de manera temprana es clave para evitar que el estrés se vuelva crónico y afecte su desarrollo emocional y social.

ASÍ SE PUEDE AYUDAR A LOS NIÑOS A MANEJAR EL ESTRÉS

Valdez Hernández recomienda incorporar hábitos sencillos en la vida diaria. Practicar algunos minutos de meditación juntos puede ayudarles a relajarse y reconocer sus emociones.

Mantener rutinas claras y horarios definidos les da seguridad, ya que pueden distinguir entre momentos de obligación y espacios de juego. También es esencial cuidar la alimentación y el descanso, procurando que duerman al menos ocho horas y tengan una dieta equilibrada.

Asimismo, realizar actividades fuera del ámbito escolar, como ejercicio físico o hobbies, permite liberar tensión acumulada y fortalecer la autoestima.

Sin embargo, uno de los aspectos más importantes es dedicar tiempo de calidad a los niños, escucharlos con atención y acompañarlos emocionalmente para que se sientan comprendidos y seguros.

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