Esto aporta a tu salud incluir la leche durante la adultez

Su composición nutricional la convierte en una aliada para mantener la salud integral, prevenir enfermedades y conservar la masa muscular y ósea

Esto aporta a tu salud incluir la leche durante la adultez

La leche ha acompañado la alimentación humana durante siglos y, lejos de perder relevancia, sigue siendo un alimento clave en la etapa adulta. Su composición nutricional la convierte en una aliada para mantener la salud integral, prevenir enfermedades y conservar la masa muscular y ósea con el paso de los años.

Diversas instituciones como Mayo Clinic, la FAO, la Sociedad Argentina de Nutrición y especialistas de Harvard coinciden en que el consumo regular de leche puede aportar beneficios importantes en todas las etapas de la vida, especialmente en la adultez.

POR QUÉ LA LECHE SIGUE SIENDO IMPORTANTE EN LA EDAD ADULTA

Durante la adultez, el organismo requiere nutrientes que ayuden a conservar la fuerza, la energía y el buen funcionamiento del sistema inmunológico. La leche destaca por ofrecer una combinación equilibrada de proteínas, vitaminas y minerales que apoyan estos procesos y contribuyen a reducir el riesgo de padecimientos crónicos.

QUÉ NUTRIENTES APORTA LA LECHE

La leche contiene proteínas de alto valor biológico, fundamentales para la formación y reparación de tejidos. De acuerdo con especialistas en nutrición, también aporta vitaminas A y D, además de minerales como calcio y fósforo, esenciales para la salud ósea.

A esto se suman vitaminas del complejo B, en especial la B12, así como magnesio y selenio, nutrientes que participan en funciones metabólicas y celulares clave para el organismo.

CUÁNTAS PORCIONES SE RECOMIENDAN AL DÍA

Guías de salud de organismos internacionales sugieren que los adultos consuman alrededor de tres porciones diarias de lácteos. Estas pueden obtenerse a través de leche, yogur o queso, preferentemente en versiones bajas en grasa.

Esta cantidad ayuda a cubrir una parte importante de los requerimientos diarios de calcio, proteínas y vitaminas, sin un exceso de grasas saturadas.

LECHE Y PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES CRÓNICAS

El consumo habitual de leche y otros lácteos se ha relacionado con efectos protectores frente a enfermedades crónicas. Investigaciones de la Universidad de Oxford indican que una ingesta diaria equivalente a un vaso de leche puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal.

Este beneficio se atribuye al calcio, que ayuda a neutralizar sustancias potencialmente dañinas para el colon.

SALUD MUSCULAR Y ÓSEA CON EL PASO DEL TIEMPO

Más allá de fortalecer los huesos, la leche cumple un papel importante en la prevención de la sarcopenia, que es la pérdida de masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento.

La combinación de proteínas completas, calcio, fósforo y vitamina D favorece la salud osteomuscular, mejora la absorción de nutrientes y ayuda a disminuir el deterioro físico conforme avanzan los años.

LA LECHE COMO APOYO TRAS EL EJERCICIO

La leche también puede ser una opción práctica para la recuperación después de la actividad física. Su contenido de proteínas, carbohidratos, sodio y líquidos contribuye a la rehidratación, la reparación muscular y la síntesis de proteínas.

Por estas razones, especialistas la consideran una bebida funcional para personas activas de distintas edades.

EL CALCIO Y SU PAPEL EN EL ORGANISMO

Un vaso de leche de aproximadamente 200 mililitros aporta cerca de 240 miligramos de calcio. Este mineral es indispensable para mantener huesos y dientes fuertes, permitir la contracción muscular, la transmisión nerviosa y una correcta coagulación sanguínea.

Cubrir las necesidades diarias de calcio en la adultez es clave para reducir el riesgo de fracturas y problemas óseos.

QUÉ PASA CON LAS DIETAS BASADAS EN PLANTAS

Quienes siguen una alimentación basada en plantas pueden optar por bebidas vegetales fortificadas como alternativa. Sin embargo, expertos advierten que, aunque algunos alimentos vegetales contienen calcio, puede ser difícil alcanzar las recomendaciones diarias sin una correcta planificación o suplementación.

Por ello, se recomienda acudir con un profesional de la nutrición para evitar deficiencias.

UN ALIMENTO VERSÁTIL PARA LA VIDA DIARIA

Además de sus beneficios nutricionales, la leche es un ingrediente fácil de integrar en la cocina. Puede utilizarse en salsas, cremas, sopas, purés, licuados y postres, lo que facilita su consumo cotidiano.

Incluir leche durante la adultez puede ser una estrategia sencilla para aportar proteínas y micronutrientes esenciales, apoyar la salud muscular y ósea, y enfrentar de mejor manera los retos del envejecimiento manteniendo una buena calidad de vida.