En una época dominada por celulares, consolas y redes sociales, los juegos de mesa lejos están de desaparecer. Al contrario, siguen ganando terreno como una opción de entretenimiento que conecta a personas de todas las edades y ofrece beneficios que van más allá de la diversión. Especialistas coinciden en que sentarse alrededor de un tablero puede aportar experiencias que las pantallas no siempre logran replicar.
UN ESPACIO PARA CONVIVIR Y RECONECTAR
Durante reuniones familiares o encuentros con amigos, los juegos de mesa se han convertido en una excusa perfecta para compartir tiempo de calidad. Noemí Blanch de la Cueva, profesora colaboradora de Psicología y Ciencias de la Educación en la Universitat Oberta de Catalunya, compara este momento con una de las tradiciones más antiguas de la humanidad: reunirse alrededor del fuego para contar historias.
Este tipo de juegos permite detener el ritmo acelerado del día a día, mirarnos a la cara y volver a convivir sin intermediarios digitales. En un contexto donde las familias ya no siempre coinciden para comer o ver televisión, el tablero se convierte en un punto de encuentro real.
LA EXPERIENCIA MÁS ALLÁ DE LO DIGITAL
A diferencia de las pantallas, los juegos de mesa ofrecen una experiencia física y sensorial. Las piezas, cartas y tableros invitan al tacto y a la interacción directa. Para Blanch, lo analógico se ha vuelto algo excepcional en un mundo cada vez más digital, y justamente ahí radica parte de su valor.
Además, fomentan la comunicación cara a cara, la observación de gestos y emociones, y la construcción de vínculos en un ambiente compartido, algo que no siempre sucede frente a una pantalla.
¿QUIÉN JUEGA Y QUÉ TIPO DE JUEGOS EXISTEN?
La popularidad de los juegos de mesa no se limita a un solo grupo. Se juegan en aulas, hogares y reuniones sociales, y su público es tan amplio como diverso. Hay opciones de estrategia, cultura general, ciencia ficción, cooperación, competencia y juegos diseñados únicamente para provocar risas.
La elección depende de los intereses, habilidades y emociones que se busquen experimentar. Algunos juegos relajan, otros generan tensión o reto, y muchos despiertan el deseo de superarse o trabajar en equipo.
UN ESPACIO SEGURO PARA EXPLORAR EMOCIONES
Estrategia, empatía, competencia y superación son solo algunas de las emociones que pueden surgir al abrir una caja de juego. Según Blanch, los juegos de mesa permiten adoptar roles distintos a los de la vida cotidiana, explorar otros puntos de vista y conocernos mejor a nosotros mismos y a los demás.
Este entorno funciona como un espacio seguro donde es posible experimentar confrontación, tomar decisiones y asumir riesgos sin consecuencias reales, fortaleciendo así la comprensión y la tolerancia.
CONFLICTOS QUE TAMBIÉN ENSEÑAN
Aunque no es raro escuchar historias de discusiones alrededor del tablero, la experta señala que los juegos no crean conflictos, sino que suelen sacar a la superficie tensiones que ya existían. La diferencia es que, dentro del juego, hay reglas claras que delimitan lo que ocurre dentro y fuera de la partida.
Esto ayuda a aprender a manejar la frustración, aceptar la derrota y respetar turnos y normas, habilidades útiles también en la vida diaria.
BENEFICIOS SOCIALES, EMOCIONALES Y COGNITIVOS
Los juegos de mesa influyen positivamente en tres áreas clave: la social, la emocional y la cognitiva. A nivel social y emocional, permiten experimentar distintas situaciones, desarrollar empatía y comprender mejor a los demás. En el plano cognitivo, estimulan la atención, la memoria, la planificación, la toma de decisiones y la coordinación.
Estas ventajas se presentan en todas las edades. En personas mayores, incluso, se ha observado que los juegos de mesa pueden ayudar a frenar el deterioro cognitivo, convirtiéndose en una herramienta valiosa para mantener la mente activa.
UNA ALTERNATIVA QUE SIGUE VIGENTE
Lejos de competir directamente con las pantallas, los juegos de mesa ofrecen algo distinto: presencia, contacto humano y experiencias compartidas. En un mundo cada vez más digital, volver al tablero puede ser una forma sencilla y efectiva de reconectar con los demás y con uno mismo




