¿Cuánta carne roja es saludable consumir? Conoce la cantidad ideal para una dieta alta en proteína

Por años, se ha considerado un alimento debatible al momento de incluirlo en el consumo diario, sobre todo en lugares donde su ingesta es mayor

¿Cuánta carne roja es saludable consumir? Conoce la cantidad ideal para una dieta alta en proteína

Durante décadas, la carne roja ha sido uno de los alimentos más debatidos dentro de la nutrición. Amada por muchos, sobre todo en regiones como Sonora, donde el asado, el bistec y la carne asada forman parte de la gastronomía.

Actualmente, se han revelado nuevas directrices dietéticas emitidas por el Departamento de Salud y Servicios Humanos y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Estas nuevas guías sorprendieron porque, a diferencia de las recomendaciones tradicionales que promovían carnes magras y lácteos bajos en grasa, ahora incluyen explícitamente carne roja, mantequilla y lácteos enteros dentro de una dieta saludable.

Sin embargo, se advierte que deben consumirse como parte de un patrón alimenticio equilibrado y basado en "comida real", no ultraprocesada. Por ello surge la pregunta ¿cuánta carne roja es saludable?

COMER CARNE ROJA CON MODERACIÓN

La mayoría de los expertos consultados coinciden en que el problema no es comer carne roja, sino comerla en exceso y desplazar otros alimentos fundamentales:

  • Consumir carne roja y lácteos en cantidades moderadas es perfectamente compatible con una buena salud, siempre que la dieta sea variada y no exceda las calorías necesarias. Es decir, tampoco se trata de desayunar bistec, comer hamburguesa y cenar costillas todos los días.
  • Se recomienda no más de una porción de carne roja por semana (bistec, cerdo, cordero o carne molida).
  • Las carnes procesadas como tocino, salchichas, embutidos y hot dogs deberían evitarse casi por completo, ya que están claramente asociadas con mayor riesgo de cáncer y enfermedades metabólicas.
  • A comparación de las fuentes de proteína vegetal como frijoles, lentejas, nueces o soya, la carne roja sale perdiendo en términos de salud cardiovascular y longevidad.

Los expertos coinciden en que los lácteos enteros no son el villano que alguna vez se pensó. Se pueden consumir hasta tres porciones al día, sobre todo si se priorizan los fermentados como yogur natural, kéfir y algunos quesos, que aportan probióticos y beneficios metabólicos.

CÓMO ARMAR UNA DIETA ALTA EN PROTEÍNA Y REALMENTE BALANCEADA

La clave no es eliminar la carne, sino equilibrarla. Una dieta rica en proteína y saludable debería incluir:

  1. Proteína animal: carne roja (ocasional), pollo, pavo, pescado, huevos y lácteos.
  2. Proteína vegetal: frijoles, lentejas, garbanzos, soya, nueces, semillas.
  3. Base del plato: verduras, frutas, cereales integrales y legumbres.
  4. Grasas de calidad: aceite de oliva, aguacate, frutos secos.

En lugares como Sonora, donde el consumo de carne es más alto que en el promedio nacional, este enfoque es especialmente importante.

No se trata de renunciar a la carne asada, sino de que deje de ser el centro absoluto de cada comida y pase a convivir con ensaladas, frijoles, vegetales, granos y grasas buenas.

Lo ideal es que sea ocasional, no diaria, y que comparta protagonismo con fuentes de proteína vegetal y alimentos frescos.

Marcela Islas
Marcela Islas

Egresada de Literaturas Hispánicas de la Universidad de Sonora, con experiencia en periodismo y turismo; pasión por la cultura, música y gastronomía.