Por: Fabián Pérez
Sus 79 años de edad no han sido impedimento para seguir en la rutina de un comerciante que se levanta desde muy temprano para abrir el local y atenderlo hasta altas horas de la tarde.
A la mujer todos la conocen como "La Nana", quien vende canastas hechas a base de palos regionales, losa de barro y taburetes.
Además de esto, Rumualda elabora en su casa la masa para hacer 16 kilos de semitas de trigo, empanadas y también tamales de elote.








