Respecto al tema de la denuncia que hicieron de manera pública los trabajadores del Hospital General Obregón IMSS-Bienestar, el Movimiento por Enfermería en Sonora (Moveson) manifestó que ya se encuentran han tomado cartas en el asunto y que se encuentran en un periodo de negociación con el área jurídica de la dependencia, informó Gerardo Gaytán, coordinador estatal del Movimiento por Enfermería en Sonora.
Este caso se refiere al señalamiento sobre el trato que reciben en el Instituto por parte de la administradora Ana Chaides Rivera y de la jefa de recursos humanos Brenda Lizeth Hurtado Barraza, exponiendo que en Cajeme reciben un trato autoritario, de abuso de poder y nepotismo, indicando que estas acciones han estado escalando.
"La mayoría de las autoridades hospitalarias tienen desconocimiento del marco legal, violentando los derechos más básicos brindados en la misma Ley Federal del Trabajo", señaló Gerardo Gaytán.
Añadió que el actuar de las autoridades en muchas ocasiones no es ético ni legal, además de recaer en muchas ocasiones en la ilegalidad "como por ejemplo el hostigamiento laboral, también proceden a aprovecharse de su función para incurrir en el nepotismo, lo cual no es ilegal, pero si es anti-ético".
En este mismo sentido, explicó que esta es una situación que han estado enfrentando trabajadores de salud en general, y que son casos que ya están sobre la mesa trabajándose de manera directa con dos integrantes de jurídico.
Algunas de las peticiones que le urge que se resuelva es el otorgamiento de bases para el personal eventual, sobre todo para aquellos que les prometieron dichas bases por laborar durante la pandemia y, que a la fecha no han sido beneficiados; respetar la antigüedad para ser acreedor a una base o mejora contractual, que a la fecha tampoco se ha espetado; y la creación de un escalafón al igual que IMSS ordinario, para que todo el personal tenga conozca su posición para ser acreedor a una base.




