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Conservan INAH y UNAM troncos fosilizados

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Durante este mes de mar­zo, con la visita de las res­tauradoras Alejandra Bouri­llón, Luisa Straulino de la CNPC del INAH y de la doc­tora Uxue Villanueva de la ERNO- UNAM, acompaña­das por el restaurador Rodol­fo del Castillo, el arqueólogo Carlos Iván Cruz y el antro­pólogo José Luis Perea, de­legado del INAH en Sonora, realizan una inspección de un sitio particular con reporte de troncos fosilizados en Fronte­ras, mismo que a finales del 2018 había sido ubicado y del que se desprendieron estas acciones de conservación.

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De acuerdo a estudios reali­zados previamente por las espe­cialistas de la ERNO- UNAM, sobre taxonomía e interpreta­ción de ambientes y climas, se detectó un área de más de 192 hectáreas con elementos y es­tructuras pétreas antiguas, así como de seis troncos fosilizados que corresponden a materiales susceptibles de investigación.

La importancia de los tron­cos fosilizados y de su roca encajonante reside en que son ventanas hacia el pasado geo­lógico de la región y que repre­sentan una pequeña parte del ambiente fluvial que existió y que aportar información valio­sa para el estudio y compresión de la evolución geológica en la región.

El noreste del Estado de Sonora cuenta con un amplio registro geológico, por la con­vergencia de ambientes volcá­nicos y marinos de poca pro­fundidad, que datan de entre 80 y 70 millones de años, en el que existieron sistemas aluvia­les, fluviales y pantanosos en la región de Naco, Fronteras y Esqueda, Sonora.

Durante el proceso de estu­dio de las muestras extraídas de los troncos, se realizará un proyecto de conservación ade­cuado; así como el desarrollo de un proyecto integral de di­vulgación que permita que la población conozca más sobre la evolución geológica, organismos y su valor cultural.

Esta región, además es rica en fósiles y huellas de dinosau­rios del Cretácico Tardío, con una antigüedad de 72 millones de años, que han provocado una tarea compleja para los es­pecialistas que buscan aplicar los mejores protocolos de pro­tección, restauración y curación de este patrimonio.

Por otro lado, desde 2017 se llevó a cabo el proceso de cata­logación e inscripción al Regis­tro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Histó­ricos, de la colección del Museo Paleontológico de Fronteras, integrada por 303 ejemplares que proceden de diversos si­tios sonorenses, en especial de Fronteras, por parte del Centro INAH Sonora.

El avance en el desarrollo de instrumentos y propuestas de metodologías para el registro de sitios y colecciones paleon­tológicos, le ha permitido al INAH llevar a cabo acciones de preservación, compartidas con sus comunidades y gobiernos, en un acuerdo de colaboración para la valoración de su patri­monio.


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