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Dos sillas soportaron el modesto ataúd de una niña asesinada

La vida de Pamela fue apagada cobardemente; hay un detenido y la familia espera respuestas, pero cree que fue un ataque en manada

Una niña wichí de 12 años de edad fue encontrada asesinada y con probables huellas de violación en la comunidad Misión Kilómetro Dos, en Pluma de Pato, Argentina; su cuerpo fue entregado a su familia y, debido a sus escasos recursos, fue depositado en un modesto féretro, fue colocado en dos sillas y con una lona como toldo, para que no se mojara y se realizara el funeral.

Su nombre Julia Fernanda Flores, a quienes los pobladores llamaban de cariño Pamela, quien siempre se destacó como una pequeña servicia, alegre y estudiosa, que acababa de terminar la primaria.

Dos sillas soportaron el modesto ataúd de una niña asesinada
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Su nombre Julia Fernanda Flores, a quienes los pobladores llamaban de cariño Pamela, quien siempre se destacó como una pequeña servicia, alegre y estudiosa, que acababa de terminar la primaria.

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El 12 de enero, Pamela fue reportada por su familia como desaparecida; tres días después, pobladores encontraron su cadáver a un costado de la carretera Nacional 81, con huellas de violencia y probable agresión sexual, fue encontrado en un pastizal.

Sus restos estaban en avanzado estado de putrefacción; tenía el torso desnudo, estaba descalza y presentaba heridas de arma blanca.

Después de que las autoridades entregaran su cuerpo, su familia, que es de extrema pobreza, sólo pudieron acceder a un ataúd sencillo, en el que depositaron el maltrecho cuerpo de la pequeña.

Lo llevaron a casa, una muy humilde, en el que la pobreza, además de verse, casi se puede palpar; debido a la amenaza de lluvia, su familia colocó la caja afuera, en el patio, debajo de un improvisado toldo hecho con una gastada lona.

Quienes acompañaron a Pamela en sus últimas horas sobre este mundo lo hicieron sentados en el suelo o en sillas de madera, para darle el último adiós.

Y entre el llanto, mezclado con impotencia, exigieron a las autoridades que se haga y se dé con el o los responsables de su muerte, pues piensan que la niña no fue víctima de un criminal solitario, sino de un ataque en manada.

Tras conocer las condiciones de la muerte de la niña, la organización no gubernamental De la Mano por el Mundo, que lleva a cabo trabajos en la zona, escribió un mensaje:

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"La última vez que la vimos fue cuando repartimos ´picole´ (paletas) luego de unos juegos. Hoy verla tapada de arbustos fue estremecedor, un dolor inexplicable. Algo de nosotros se quedará ahí, detrás de esas piedras para siempre. Quien tomó su vida, también se lleva una parte de la nuestra. Ojalá pequeña, donde estés, puedas encontrar esa alegría con la que siempre nos recibiste".

Al momento, las autoridades tienen detenido a un chico de 17 años, como el posible victimario, e incluso se mencionó que era el novio de la niña, pero los vecinos negaron que la pequeña tuviera una relación sentimental.

"No tenía relación con ese muchacho. Creemos que no fue sólo él, sino que hay otros más. Queremos que la justicia actúe y se busque a los responsables, porque si la justicia no avanza no va a quedar en nada y en tres meses puede ocurrir lo mismo", señaló Manuel Raúl, presidente de Kilómetro 2 Pluma de Pato.

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