Con la participación de más de mil personas, entre víctimas de la violencia, iglesias y representantes de la sociedad civil, inició en Guadalajara el Segundo Diálogo Nacional por la Paz.
El encuentro reúne a madres buscadoras, académicos, comunidades indígenas, empresarios, policías, migrantes y líderes religiosos, con el objetivo de fortalecer acciones concretas para la reconstrucción del tejido social en México.
El evento se realiza en la Universidad Jesuita Iteso y marca una nueva etapa del movimiento que nació en 2022 tras el asesinato de tres personas dentro de una iglesia en Cerocahui, Chihuahua, entre ellas los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora.
METODOLOGÍAS Y EXPERIENCIAS PARA CONSTRUIR LA PAZ
Durante la inauguración, el P. Jorge Atilano González Candia, director ejecutivo del Diálogo Nacional por la Paz, presentó un balance de más de tres años de trabajo. Destacó la elaboración de un documento con 18 metodologías para la construcción de la paz, basadas en prácticas locales que han demostrado resultados positivos.
Estas propuestas están dirigidas a gobiernos, policías municipales, iglesias, escuelas, colectivos de familias buscadoras, jóvenes, empresas y comunidades. Entre los ejemplos mencionó programas de salud mental en la sierra Tarahumara, esquemas de policía de proximidad en el Estado de México y consejos de paz e iniciativas interreligiosas en Chiapas.
UN MOVIMIENTO PLURAL
González Candia subrayó que uno de los mayores logros ha sido consolidar una identidad común en un movimiento diverso. Actualmente, el Diálogo Nacional por la Paz cuenta con un equipo nacional y 26 equipos estatales que impulsan proyectos locales, mesas de diálogo con autoridades y espacios de escucha.
En la ceremonia inaugural participaron representantes de la Compañía de Jesús, la Conferencia del Episcopado Mexicano y diversas organizaciones religiosas. Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal señaló que, pese a las diferencias, los une la convicción de que México puede ser un país mejor.
El encuentro concluirá el domingo, tras recoger las voces de quienes, desde el dolor y la esperanza, buscan caminos distintos frente a un contexto marcado por la violencia, las desapariciones y la inseguridad.




