Cuando se menciona el nombre de la máxima casa de estudio del Pueblo Yaqui, se me enchina la piel, será porque es un gran logro tenerla al interior del pueblo yaqui.
Cuando se venía discutiendo su composición curricular, llamó la atención el término "Tronco común", preguntando de aquí para allá y acullá, nos dimos cuenta que es el apartado propedéutico donde los jóvenes se acercan a los contenidos culturales y lingüísticos de la Tribu Yaqui; es decir, que los jóvenes para continuar escalando en el saber tendrían como requisito saber sobre su origen y cómo funcionan los usos y costumbres.
Algo muy importante es que crea jóvenes con principios y fundamentos yaquis.
Otro de los requisitos es que los jóvenes que quisieran ingresar a la Universidad tendrían que hablar yaqui, esto se venía planteando conjuntamente con la carta de identidad.
Sabemos que la situación lingüística —es decir, el uso de la lengua yaqui— ha desaparecido en muchas familias yaquis, por lo que la lengua materna en muchos hogares es el español. No obstante, esto se pudo resolver, ya que hoy en día jóvenes universitarios tienen la oportunidad de aprender la lengua yaqui.
Muchos yaquis están al pendiente del rumbo que lleva la Universidad del Pueblo Yaqui, entre ellos profesionistas y luchadores sociales, porque no quieren una Universidad que empodere grupos al interior de los pueblos, sino que aliente hacia el respeto de los usos y costumbres y la unidad de los ocho pueblos yaquis.
Hay mucho que conocer y mucho que aprender de la universidad, lo que sí es importante es que las escuelas de niveles inferiores modifiquen o implementen eficazmente la política educativa intercultural bilingüe con sentido humanístico e inclusivo.



