Aprendamos a utilizar la IA

Está en las plataformas que usamos, en los anuncios que vemos, en los contenidos que consumimos y en los trabajos que realizamos

Aprendamos a utilizar la IA

Desde hace más de 30 años he promovido el emprendimiento en nuestra región. He escuchado a cientos de personas expresar entusiasmo, dudas y temores frente a las nuevas tecnologías. Hoy la Inteligencia Artificial (IA) ocupa ese lugar. En los cafés, oficinas, escuelas y hasta en reuniones familiares, la IA es tema recurrente. Pero ¿sabemos realmente qué es y cómo usarla a nuestro favor? Como ciudadanos, profesionales, jóvenes y adultos mayores, no podemos quedarnos fuera de esta conversación. Aprender lo básico ya no es opcional: es un acto de responsabilidad.

La IA ya está aquí. Está en las plataformas que usamos, en los anuncios que vemos, en los contenidos que consumimos y, cada vez más, en los trabajos que realizamos. Según un estudio de McKinsey & Company, el 30% de las horas laborales actuales podrían ser automatizadas para 2030 gracias a la IA (McKinsey Global Institute, 2023). Ante eso, no se trata de tenerle miedo, sino de aprender a convivir con ella. La buena noticia: la IA es para todos, no solo para ingenieros o especialistas. Sólo se necesita una mente abierta y ganas de aprender.

COMO CIUDADANOS RESPONSABLES

Comprender cómo funciona la IA nos ayuda a evitar caer en la desinformación. Muchas veces compartimos contenido generado por máquinas sin saberlo. Otras veces tomamos decisiones personales o de negocio sin entender que fueron influenciadas por algoritmos. Aprender lo básico —qué es, cómo opera, cuáles son sus límites— nos da criterio. Nos hace ciudadanos informados, menos manipulables, más conscientes.

También debemos aprender a usarla con ética. La IA no es buena ni mala; su impacto depende del uso que le demos. Como sociedad, debemos vigilar que no se use para discriminar, vigilar de forma excesiva o manipular opiniones. En Cajeme, donde tanto valoramos la comunidad, esto significa que la tecnología debe servir para unirnos, no para separarnos.

Una acción concreta: busca en línea cursos gratuitos como "Google AI Essentials" o "Elementos de IA" de la UNAM y compártelos con tu círculo. La información es poder, pero sólo si la entendemos.

COMO JÓVENES: CONSTRUIR EL FUTURO

Para la juventud de Cajeme, la IA representa una doble oportunidad: futuro profesional y herramienta creativa. Ya no es ciencia ficción. Es una realidad en las universidades, los trabajos y hasta los hobbies. Desde estudiantes que usan IA para investigar más rápido, hasta jóvenes emprendedores que crean negocios apoyados por herramientas como ChatGPT o Midjourney, el campo está abierto.

Y de desarrollo con mi equipo, como el mejor aliado para los emprendedores: hablemosemprendimiento.com

Pero también implica responsabilidad. No se trata de copiar y pegar respuestas de un robot. Se trata de usar la IA como un trampolín para pensar mejor, proponer soluciones y crear valor. En las manos correctas, esta tecnología puede ser aliada del emprendimiento social, la innovación educativa y hasta el activismo digital.

Frase clave: "El joven que aprende a usar la IA no solo se adapta al futuro, lo construye".

Una propuesta: En las preparatorias y universidades locales, organicemos jornadas de "IA ciudadana", donde se enseñe a usar estas herramientas para resolver problemas reales del Municipio. No se necesita gran presupuesto, solo voluntad y visión.

COMO ADULTOS MAYORES: DIGNIDAD Y CONEXIÓN

He tenido el privilegio de escuchar a adultos mayores que, con curiosidad admirable, han aprendido a usar videollamadas, WhatsApp, e incluso traductores automáticos. La IA puede ser un nuevo puente para conectarse con nietos, resolver trámites digitales o simplemente acceder a información confiable.

Más allá de lo práctico, aprender a usar estas herramientas es un acto de dignidad. Demuestra que el aprendizaje no tiene edad y que la sabiduría también se renueva con la tecnología. Un adulto mayor que domina herramientas básicas de IA se convierte en inspiración para toda la familia.

Imaginemos a don Felipe, vecino de la colonia Sochiloa, que usa un asistente virtual para revisar sus citas médicas y leerle las noticias cada mañana. O a doña Magdalena, que envía mensajes de voz con ayuda de una app que le resume artículos. Ejemplos reales que nos muestran que nunca es tarde para crecer.

Frase clave: "El adulto mayor que aprende a usar la IA demuestra que la sabiduría también se renueva con la tecnología".

Una propuesta: Iniciemos clubes de aprendizaje digital en centros comunitarios, donde jóvenes enseñen a adultos mayores a usar estas herramientas. Ganamos todos: conocimiento, vínculos y comunidad.

¿Cómo lo aprendemos? Lo que recomienda Google

Google sugiere comenzar con lo esencial:

1 - Identifica una necesidad concreta: ¿quieres ahorrar tiempo?, ¿mejorar tus presentaciones?, ¿organizar tus ideas?

2 - Usa herramientas accesibles como Google Gemini, Bard o ChatGPT.

3 - Toma cursos gratuitos como "Google AI Essentials".

4 - Practica con tareas reales: redacta correos, resume textos, organiza ideas.

5 - Comparte lo aprendido en familia. Aprender en comunidad multiplica los beneficios.

En una familia joven, por ejemplo, pueden usar la IA para planificar compras con criterio de ahorro: pedir a una IA que organice recetas semanales con base en productos locales y económicos. O bien, que genere ideas para un pequeño negocio familiar.

La IA también puede ayudar a controlar gastos, gestionar pagos, encontrar becas o redactar documentos. No se trata de depender de ella, sino de aprovecharla inteligentemente.

MINI-RETO DE LA SEMANA:

Elige una tarea repetitiva de tu trabajo y reemplázala, durante siete días, con una herramienta de IA; documenta el tiempo ahorrado y decide si adoptas el cambio.

Cierre inspirador:

La IA no reemplaza a las personas, pero sí potencia a quienes deciden aprender a usarla. El futuro no está en las máquinas, sino en quienes las usan con conciencia y propósito.

NotasE@corporativoimpulso.com.mx