31 de diciembre

Hoy es el último día del año 2021. Para todos ha sido difícil llegar al final, pero aquí estamos con ese ánimo positivo que debe caracterizarnos

Por: Jesús Huerta Suárez

Hoy es el último día del año 2021. Un año difícil para todos; doloroso para muchos y extraño para otros. Un año que, literalmente, y a pesar de las adversidades, pasó volando, llevándose bajo sus alas a muchos de nuestros seres queridos. Un año en que las sonrisas volvieron a ocultarse bajo el cubrebocas. Un año con una inflación tremenda en donde los aumentos en todo, empezando por la "canasta básica", subieron desproporcionadamente, como hacía tiempo no veíamos. Esto, en parte por la pandemia que sigue y que por lo visto seguirá azotándonos, y, por otra parte, porque el Gobierno actual no ha estado a la altura de su encomienda de sacar al país del atolladero en el que está. Parece que no le entienden a la administración pública o que "trabajan" en quedar bien mediante dádivas al mero estilo populista setentero.

En cuanto a la violencia, todos sabemos que al monstruo del crimen organizado le han salido más de las mil cabezas que ya tenía. Ningún nivel de Gobierno ha podido, sabido o querido hacerle frente con estrategias que garanticen la seguridad del pueblo dizque sabio que escoge a sus gobernantes con las vísceras. Es evidente que el Ejército en las calles no ha servido de nada más que para blindar al Ejecutivo y para cumplirle sus caprichos que nada tienen que ver con protegernos de los malandrines, y la sangre ha corrido como ríos en todo México. Los cobros por "derechos de piso", las extorsiones, los secuestros, la trata de personas, las desapariciones forzadas y un sin número más de maldiciones que nos aquejan han aumentado drásticamente.

Hoy es el último día del año 2021. Para todos ha sido difícil llegar al final, pero aquí estamos con ese ánimo positivo que debe caracterizarnos de que las cosas van a mejorar en el año entrante.

Creo que en el 2022 va a ser imprescindible que los ciudadanos nos organicemos y cumplamos con nuestra obligación de superarnos juntos como sociedad. Si seguimos inmersos en esta apatía generalizada en la que estamos, las cosas se pondrán aun peor. O lo hacemos o terminamos de jodernos. No hay lugar para la tibieza.

La clase política, para variar, este año ha dejado muchísimo que desear. Siguen improvisando, siguen encontrando formas de ganar sin trabajar y siguen vendiéndose al mejor postor. No nos han representado y ni siquiera han sabido ser oposición. Las pruebas están a la vista. En Sonora y en Cajeme tenemos nuevos gobiernos, pero es hora que no dan idea clara de qué tono pintan. Esperemos que ya se comiencen a ver señales de que tienen una visión de Estado y que no solo vienen a ocupar un espacio que alguien tenía que ocupar.

En este último día del año los invito a tomar conciencia de la importancia de superarnos, de enfocarnos, de esforzarnos un poco más, de ayudar al desamparado, de cuidar nuestra salud física y mental y de nutrir nuestra esencia espiritual para poder salir adelante. Que el amor y la paz reine en sus corazones en el año que pronto iniciará.

Jesushuerta3000@hotmail.com 

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