El Comando Sur de Estados Unidos llevó a cabo una nueva incautación de un petrolero sancionado en el Caribe, cerca de Venezuela, como parte de un operativo en curso bajo la administración de Donald Trump.
La detención ocurrió el martes y forma parte de los esfuerzos de EE. UU. para hacer cumplir la cuarentena impuesta a los buques que transportan petróleo de o hacia Venezuela, en un intento por presionar al gobierno de Nicolás Maduro.
El buque, identificado como Sagitta, había operado previamente bajo las banderas de Panamá y Liberia, según monitores de tráfico marino. En su acción, el Comando Sur señaló que el petrolero violaba la cuarentena impuesta a los barcos sancionados que entran o salen de Venezuela.
MEDIDA PARA DEBILITAR ECONÓMICAMENTE A VENEZUELA
El operativo "Lanza del Sur" se llevó a cabo sin incidentes y representa la séptima incautación desde que EE. UU. comenzó sus esfuerzos para bloquear el transporte de petróleo venezolano.
Esta medida busca debilitar la economía de Venezuela, especialmente tras la caída de Maduro, con el objetivo de frenar el apoyo a su gobierno.
El gobierno de Trump ha reafirmado su postura de control sobre Venezuela, promoviendo acuerdos que aseguran el suministro de millones de barriles de petróleo de origen venezolano, como parte de su estrategia política en la región.
El último fue incautado hace cinco días. Se llamaba Verónica y la incautación ocurrió poco antes del encuentro entre María Corina Machado y Donald Trump la semana pasada. Fue al amanecer en una acción conjunta de infantes de marina y marineros de la Fuerza de Tarea Conjunta de la Operación Lanza del Sur, con apoyo del Departamento de Seguridad Nacional. Zarparon del portaaviones Gerald Ford, el más grande de la marina gringa.




