¿Cuáles podrían ser los próximos objetivos de Trump tras la toma política de Venezuela? Esto se sabe

Las afirmaciones del mandatario fueron realizadas en entrevistas con medios estadounidenses y durante conferencias de prensa en Washington

¿Cuáles podrían ser los próximos objetivos de Trump tras la toma política de Venezuela? Esto se sabe

La reciente operación en Venezuela, que derivó en la captura de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, marcó un punto de inflexión en la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina. Tras estos hechos, el presidente Donald Trump emitió una serie de declaraciones que encendieron las alertas en varios países de la región, especialmente México, Cuba y Colombia, a los que señaló como piezas clave en su discurso sobre seguridad y narcotráfico.

Las afirmaciones del mandatario fueron realizadas en entrevistas con medios estadounidenses y durante conferencias de prensa en Washington, donde dejó entrever que la acción en Venezuela forma parte de una estrategia más amplia.

VENEZUELA, EL INICIO DE UN GIRO REGIONAL

De acuerdo con reportes difundidos por la prensa de Estados Unidos, Caracas fue escenario de ataques coordinados que culminaron con la detención de Maduro y Flores el sábado 3 de enero de 2026. Washington sostuvo que esta operación representó un quiebre en la prolongada crisis venezolana y una señal directa contra gobiernos que, a su juicio, permiten el avance del crimen organizado.

Trump describió lo ocurrido como una acción deliberada y evitó dar detalles operativos, pero dejó claro que su administración busca confrontar a los regímenes que considera aliados del narcotráfico y de redes criminales internacionales.

MÉXICO EN EL CENTRO DEL DISCURSO DE TRUMP

Tras los sucesos en Venezuela, el presidente estadounidense dirigió su atención hacia México. Aunque calificó a la presidenta Claudia Sheinbaum como "agradable", aseguró que el país está dominado por los cárteles de la droga.

En sus declaraciones, Trump afirmó que ha planteado en varias ocasiones la posibilidad de una intervención directa para combatir a estas organizaciones, pero que la respuesta del gobierno mexicano ha sido negativa. Según su versión, Sheinbaum teme a los grupos criminales y ha rechazado la ayuda de Estados Unidos en este terreno.

¿UN MENSAJE INDIRECTO PARA MÉXICO?

Al ser cuestionado sobre si la operación en Venezuela buscaba enviar una advertencia a México, Trump negó que ese fuera el objetivo principal. Sin embargo, reconoció que la situación de seguridad en la región obliga a Estados Unidos a replantear su estrategia.

El tema cobró mayor relevancia después de que el vicepresidente JD Vance afirmara que el tráfico de drogas debe detenerse, lo que alimentó la percepción de que Washington está dispuesto a actuar más allá de sus fronteras si lo considera necesario.

ADVERTENCIA FRONTAL CONTRA CUBA

El endurecimiento del discurso no se limitó a México. En una conferencia posterior, Trump calificó a Cuba como un "país fallido" y adelantó que su gobierno abordará el tema en futuras negociaciones.

El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó el mensaje al describir a la isla como un desastre económico y político, y lanzó una advertencia directa al gobierno cubano. Trump incluso aseguró que ciudadanos de Cuba murieron durante los enfrentamientos en Venezuela, presuntamente por proteger a Maduro, una decisión que calificó como un grave error.

COLOMBIA TAMBIÉN BAJO PRESIÓN DE WASHINGTON

Colombia fue otro de los países mencionados por el mandatario estadounidense. Trump lanzó una advertencia directa al presidente Gustavo Petro, al asegurar que debe "cuidarse", mientras acusó al país sudamericano de albergar laboratorios de droga que abastecen al mercado estadounidense.

Estas declaraciones reforzaron la narrativa de la Casa Blanca de que el narcotráfico es un problema regional que, desde su perspectiva, requiere medidas más agresivas.

UN NUEVO ESCENARIO PARA AMÉRICA LATINA

La captura de Maduro y las palabras de Trump marcan un endurecimiento claro de la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina. El mensaje es directo: Washington está dispuesto a intervenir cuando considere que los gobiernos de la región no pueden o no quieren frenar al crimen organizado.

Para México, Cuba y Colombia, este giro abre un periodo de alta tensión diplomática. La seguridad, la soberanía y la cooperación regional vuelven a colocarse en el centro del debate continental, mientras crece la incertidumbre sobre cuáles serán los próximos pasos de la administración Trump tras la toma política de Venezuela.