El choque entre dos trenes ocurrido la tarde del domingo en el sur de España ha provocado una de las peores tragedias ferroviarias de los últimos años en el país.
Ante la magnitud del siniestro, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, decretó tres días de luto oficial y aseguró que se llegará hasta las últimas consecuencias para esclarecer lo ocurrido.
CÓMO OCURRIÓ EL ACCIDENTE
El choque se produjo alrededor de las 19:45 horas del domingo, cuando un tren de la compañía Iryo, que cubría la ruta Málaga-Madrid, descarriló parcialmente. De acuerdo con los primeros reportes, los últimos vagones del convoy se salieron de la vía e invadieron el carril contiguo, por donde circulaba en sentido contrario el otro tren Alvia, que realizaba el trayecto Madrid-Huelva.
La invasión de la vía provocó el impacto entre ambos trenes. Como consecuencia del choque, los dos primeros vagones del tren de Renfe también descarrilaron y cayeron por un terraplén de aproximadamente cuatro metros de profundidad, lo que ha complicado de forma considerable las labores de rescate y recuperación de víctimas.
CUÁNTAS VÍCTIMAS HAY
Las autoridades confirmaron la muerte de 40 personas y al menos 120 heridos, quienes fueron trasladados a distintos hospitales de la región. Hasta la mañana del lunes, 48 personas continuaban hospitalizadas, 12 de ellas en estado grave y bajo cuidados intensivos, según la Agencia de Emergencias de Andalucía. Entre los heridos se reportan cinco menores de edad, uno de ellos en condición muy delicada.
Entre las víctimas mortales se encuentra el conductor del tren Alvia, un joven de 28 años que salió despedido tras el impacto. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, señaló que algunos cuerpos presentan tal grado de daño que será necesaria la realización de pruebas de ADN para su identificación.

QUÉ PODRÍA HABER CAUSADO EL SINIESTRO
El accidente ha generado desconcierto entre autoridades y empresas ferroviarias, ya que ocurrió en un tramo recto de la vía, recientemente reparado, y con trenes nuevos que habían sido revisados poco antes del viaje. El propio ministro de Transportes describió el hecho como "tremendamente extraño" y pidió evitar especulaciones mientras avanzan las investigaciones.
Según datos oficiales, el tren de Iryo tenía menos de cuatro años de antigüedad y la vía había sido renovada tras una inversión de 700 millones de euros, con trabajos concluidos en mayo del año pasado.




