Cada 28 de enero, una frase vuelve a escucharse con fuerza en Sinaloa y en distintos rincones de México: "Un día 28 de enero, como me hiere esa fecha". No es solo el inicio de un corrido popular, sino el recordatorio de la muerte de Lamberto Quintero, ocurrida en 1976 y convertida, con el paso del tiempo, en parte de la memoria colectiva del país.
Han pasado cinco décadas desde aquel día, pero el nombre de Quintero sigue vigente gracias a la música, las tradiciones locales y la narrativa que rodea su vida y su violento final.
EL CORRIDO QUE MARCÓ UN ANTES Y UN DESPUÉS
El corrido Lamberto Quintero, escrito por Paulino Vargas, es considerado una de las primeras composiciones que dieron forma al narcocorrido moderno. La canción relata con detalle la emboscada en la que perdió la vida el sinaloense, cerca de la comunidad de El Salado, en el municipio de Culiacán.
Aunque ha sido interpretado por distintos artistas a lo largo de los años, la versión de Antonio Aguilar es la más reconocida y la que consolidó al tema como un clásico de la música regional mexicana. Su impacto fue tal que abrió el camino a un subgénero que, desde entonces, narra historias de personajes ligados al crimen organizado.
¿QUIÉN FUE LAMBERTO QUINTERO?
Lamberto Quintero Payán creció en un contexto marcado por la violencia y la falta de oportunidades, factores que influyeron en su incursión en actividades ilícitas. Con el tiempo, se convirtió en una figura relevante dentro del narcotráfico, estableciendo vínculos con otros actores clave del crimen organizado en México.
Su habilidad para moverse dentro de ese mundo y su cercanía con episodios oscuros de la historia criminal del país lo posicionaron como un personaje conocido en la región. Sin embargo, fue su muerte la que terminó por inmortalizarlo.
EL "LAMBERTAZO"
Cada año, en El Salado, se realiza una conmemoración conocida como el Lambertazo, un evento que mezcla música, tradición y memoria popular. Durante esta fecha se interpretan corridos, especialmente el que lleva su nombre, y se llevan a cabo distintas actividades que recuerdan su figura.
En este 2026, las celebraciones en Culiacán se adelantaron al sábado 24 de enero, con un desfile de camionetas clásicas que reunió a decenas de personas, reafirmando que, medio siglo después, el personaje sigue presente en la cultura sinaloense.
UN LEGADO POLÉMICO, PERO VIGENTE
La figura de Lamberto Quintero continúa generando debate. Para algunos, representa un capítulo oscuro del narcotráfico; para otros, es parte de la historia musical y cultural del norte del país. Lo cierto es que su nombre permanece vivo gracias a los corridos que narran su historia y a las celebraciones que cada año recuerdan aquel 28 de enero.
A 50 años de su asesinato, Lamberto Quintero sigue siendo un símbolo de cómo la música popular puede transformar una vida marcada por la violencia en una leyenda que trasciende generaciones.




