Santoral de hoy, 2 de febrero: Virgen de la Candelaria, madre de los pueblos de América Latina

Millones de personas celebran una de las advocaciones marianas más arraigadas del continente, con procesiones, identidad y fervor popular

En México, el Día de la Candelaria, quienes obtuvieron el "muñequito" en la Rosca de Reyes compartan tamales y atole con familiares y amigos.
En México, el Día de la Candelaria, quienes obtuvieron el "muñequito" en la Rosca de Reyes compartan tamales y atole con familiares y amigos.

Cada 2 de febrero, comunidades de distintos países conmemoran a la Virgen de la Candelaria, una festividad profundamente vinculada a la fe cristiana y a las tradiciones culturales de América Latina. Esta fecha coincide con dos momentos clave del calendario litúrgico: la Presentación de Jesús en el templo y el rito de purificación de María, acontecimientos que dieron origen a una celebración cargada de simbolismo y espiritualidad.

La historia de esta fiesta se remonta a varios siglos atrás. Desde el siglo V ya se realizaban celebraciones conocidas como la Fiesta de las Luces, donde los fieles acompañaban imágenes religiosas con velas encendidas. Estas manifestaciones se consolidaron con el paso del tiempo y, para la Edad Media, las procesiones con cirios se habían convertido en un elemento central del culto mariano en distintas regiones de Europa.

EL ORIGEN DE LA VIRGEN DE LA CANDELARIA

La devoción a la Virgen de la Candelaria tiene su raíz en Tenerife, en las Islas Canarias, donde, según la tradición, una imagen mariana fue hallada en 1392 por pastores guanches cerca del mar. La escultura representaba a María sosteniendo una vela y cargando al Niño Jesús, una imagen que rápidamente despertó veneración entre los habitantes del lugar.

Con el tiempo, esta advocación fue adoptada como patrona del archipiélago canario y su culto se consolidó en la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria, uno de los principales centros de peregrinación de la región.

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EXPANSIÓN DE LA DEVOCIÓN EN AMÉRICA LATINA

La llegada de los españoles al continente americano permitió que la veneración a la Virgen de la Candelaria se extendiera a numerosos países, donde fue adaptándose a las expresiones culturales locales.

En Argentina, la celebración está presente en varias provincias, con procesiones, danzas tradicionales y eventos religiosos que reúnen a miles de fieles.

En Bolivia, la imagen de la Virgen de Copacabana —una representación de la Candelaria— ocupa un lugar central en la vida espiritual del país, siendo venerada en uno de los templos más antiguos de la región.

En Chile, su culto tiene especial relevancia en el norte minero, además de contar con santuarios históricos dedicados a esta advocación.

En Colombia, la Virgen de la Candelaria forma parte de la identidad de Medellín, presente incluso en su escudo oficial.

En México es una celebración que mezcla la fe con la convivencia. La costumbre marca que quienes obtuvieron el "muñequito" en la Rosca de Reyes compartan tamales y atole con familiares y amigos.

PUNO Y UNA CELEBRACIÓN RECONOCIDA POR LA UNESCO

Uno de los festejos más emblemáticos se realiza en Puno, Perú, donde la Fiesta de la Candelaria convoca cada año a cientos de miles de personas. Las calles se llenan de música, danzas folklóricas y expresiones culturales que reflejan la riqueza andina. En 2014, esta festividad fue reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, destacando su valor histórico y social.

Actualmente, países como Guatemala, Venezuela, Cuba, Ecuador, Panamá y Estados Unidos, entre otros, mantienen viva esta tradición que trasciende fronteras y generaciones.

La Virgen de la Candelaria no solo representa una devoción religiosa, sino también un símbolo de identidad, encuentro comunitario y herencia cultural que sigue iluminando a los pueblos de América Latina cada 2 de febrero

Ofelia Fierros
Ofelia Fierros

Coeditora web. Desde 2014 me he desarrollado como correctora en el área impresa y redactora en el área digital de Diario del Yaqui.