¿Es posible reducir la ansiedad escribiendo? Esto dice la ciencia

Aunque el tratamiento psicológico y, en algunos casos, los medicamentos son fundamentales, la ciencia ha comenzado a estudiar otras herramientas

¿Es posible reducir la ansiedad escribiendo? Esto dice la ciencia

La ansiedad forma parte de la vida cotidiana. Preocuparse por la salud, el trabajo, el dinero o la familia es algo común, según explica el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos. El problema surge cuando esa preocupación se vuelve constante, intensa y difícil de controlar, incluso cuando no hay una razón proporcional que la justifique. En esos casos, la ansiedad puede interferir con la vida diaria y afectar el bienestar general.

Aunque el tratamiento psicológico y, en algunos casos, los medicamentos son fundamentales, la ciencia ha comenzado a estudiar herramientas sencillas y accesibles que pueden ayudar a aliviar los síntomas. Una de ellas es la escritura.

LA ANSIEDAD Y SU IMPACTO EN LA VIDA DIARIA

El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por una preocupación excesiva sobre situaciones cotidianas y una sensación persistente de nerviosismo. Este estado no solo afecta los pensamientos, también se manifiesta en el cuerpo y en la conducta.

Entre los síntomas más comunes se encuentran la inquietud constante, la irritabilidad, la dificultad para concentrarse, problemas de sueño, cansancio frecuente y molestias físicas como dolores musculares, estomacales o de cabeza. En muchos adultos, las preocupaciones giran en torno al trabajo, la salud, las finanzas o las responsabilidades familiares.

QUÉ DICE LA CIENCIA SOBRE ESCRIBIR Y LA ANSIEDAD

Además de los tratamientos tradicionales, un estudio reciente de la Universidad York St. John, en Inglaterra, mostró que escribir puede reducir la ansiedad de manera rápida. La investigación se centró en una técnica conocida como "mi mejor yo posible", o Best Possible Self (BPS), que ha demostrado resultados positivos, especialmente en estudiantes universitarios.

La ventaja de este método es que no requiere recursos especiales, puede realizarse en casa y resulta accesible para la mayoría de las personas.

EN QUÉ CONSISTE LA TÉCNICA "MI MEJOR YO POSIBLE"

A diferencia de la escritura enfocada solo en desahogarse, la técnica BPS propone imaginar un futuro en el que la persona ha alcanzado metas importantes en distintas áreas de su vida, como el trabajo, las relaciones personales o la salud.

El ejercicio se basa en el concepto psicológico de los "posibles yoes", es decir, las versiones futuras que una persona imagina de sí misma, tanto positivas como negativas. La clave está en describir con detalle un escenario optimista y realista, no en escribir sin rumbo o solo expresar quejas.

QUÉ REVELÓ EL ESTUDIO UNIVERSITARIO

La investigación incluyó a 68 estudiantes voluntarios. En una primera etapa, los participantes escribieron sobre un futuro temido, lo que incrementó sus niveles de ansiedad y afectó su autoestima al transformar preocupaciones abstractas en escenarios concretos.

Posteriormente, realizaron el ejercicio de "mi mejor yo posible". Tras escribir durante varios minutos sobre un futuro con bienestar y logros personales, los investigadores observaron una disminución clara de la ansiedad en todos los participantes.

Los especialistas aclararon que el efecto fue inmediato, aunque todavía no se sabe cuánto tiempo dura ni si se repite de la misma forma en personas que no pertenecen al ámbito universitario.

POR QUÉ LA ESCRITURA AYUDA A REGULAR LAS EMOCIONES

La neuropsicóloga Lucía Crivelli ha explicado que la escritura tiene beneficios terapéuticos comprobados. Al poner en palabras lo que se siente, las emociones se organizan y se vuelven más manejables, tanto a nivel psicológico como físico.

Desde la neurociencia, escribir activa áreas del cerebro relacionadas con el control cognitivo, como la corteza frontal, y ayuda a regular el sistema límbico, encargado de emociones como el miedo y la angustia. Esto permite tomar distancia del problema y reducir su impacto emocional.

CÓMO PRACTICAR LA ESCRITURA TERAPÉUTICA EN CASA

Los especialistas coinciden en que no es necesario ser escritor ni contar con supervisión profesional para intentar este ejercicio. Se recomienda escribir con total honestidad, sin preocuparse por la ortografía o la forma, como si nadie fuera a leer el texto.

Un esquema simple consiste en escribir durante quince minutos, cuatro días dentro del mismo mes, sobre un mismo tema que genere preocupación. No es necesario abordar grandes traumas; cualquier situación que provoque malestar es válida.

Incluso, algunas personas optan por destruir lo escrito al finalizar, reforzando la idea de que el objetivo no es el texto en sí, sino el proceso emocional.

UN COMPLEMENTO, NO UN SUSTITUTO

La escritura puede convertirse en una herramienta valiosa para empezar a manejar la ansiedad y abrir un diálogo interno más claro. Muchas personas, después de escribir, se sienten más dispuestas a hablar de lo que les preocupa con otros, lo que también contribuye al bienestar emocional.

Sin embargo, los especialistas aclaran que este recurso no sustituye la atención profesional cuando la ansiedad es intensa o persistente. Más bien, se trata de un complemento accesible que puede ayudar a dar el primer paso para comprender y regular lo que genera preocupación.