El parvovirus canino, conocido simplemente como parvovirus, es una enfermedad viral grave y potencialmente mortal. Por su alta peligrosidad, es fundamental estar atento a cualquier signo de contagio en tu perro, especialmente en cachorros y perros no vacunados.
SÍNTOMAS DEL PARVOVIRUS EN PERROS
Esta enfermedad afecta principalmente a cachorros a partir de las cuatro semanas de vida, aunque los perros adultos sin vacunación también pueden contagiarse. Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Diarrea, que a menudo puede incluir sangre.
- Vómitos frecuentes.
- Fiebre.
- Pérdida de apetito y decaimiento general.
- Apatía o letargo.
- Depresión y falta de energía.
- Pérdida de peso.
- Dolor al tocar el abdomen.
- Deshidratación en casos graves.
- Detectar estos signos a tiempo es clave para proteger la vida de tu mascota.
TRATAMIENTO DEL PARVOVIRUS EN PERROS
El parvovirus requiere atención veterinaria inmediata. El tratamiento puede incluir:
- Terapia antibiótica y monitorización de análisis sanguíneos para evaluar la evolución del paciente.
- Fluidoterapia endovenosa para prevenir la deshidratación.
- Tratamiento de soporte para aliviar los síntomas.
- Soporte nutricional adaptado al estado del perro.
- Control de la motilidad digestiva y de la digestión gástrica.
- Administración de plasma, albúmina o sangre, según la gravedad del caso.
El seguimiento cercano por parte del veterinario es esencial para controlar posibles complicaciones y garantizar la recuperación del animal.
PREVENCIÓN Y CUIDADOS
La prevención es clave para reducir el riesgo de contagio. Asegúrate de vacunar a tu perro siguiendo el calendario recomendado y observa atentamente cualquier cambio en su comportamiento o apetito. Ante la más mínima sospecha de parvovirus, acude de inmediato a un veterinario para descartar la enfermedad y actuar a tiempo.
Mantener una vigilancia constante sobre la salud de tu perro puede marcar la diferencia entre una recuperación completa y complicaciones graves.




