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Una guardia que marcó sus vidas

Un par de bomberos de Cajeme, relató su experiencia al auxiliar a una pequeña niña el pasado fin de semana

Era sábado por la noche y para los bomberos Mario Castro y Marcos Paredes todo parecía indicar que sería otra noche más en la estación de Villa Bonita, lo que ellos no sabían, es que salvarían la vida de una bebé.

Una guardia que marcó sus vidas

"Estábamos pensando en cenar y dormir un rato, ya habíamos terminado nuestras labores en la Estación y solo quedaba estar de guardia, atentos a lo que surgiera", mencionó Mario Castro.

El joven hombre, quien se desempeña como maquinista, agregó que justo había terminado de lavar una máquina extintora y se disponía a guardarla, cuando unos vecinos del sector clamaron por ayuda para una pequeña niña de apenas tres meses, ya que no respiraba.


Rápidamente, tomó a la pequeña en sus brazos y empezó a reanimarla, mientras pedía apoyo a la Estación Central.

Tan pronto como autorizaron que la trasladaran al área de Urgencias del IMSS, Mario tomó el volante de la máquina extintora, mientras que su compañero Marcos Paredes subió a la parte trasera de la unidad y continuó con las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RPC).

"En ese momento pasan muchas cosas por tu cabeza, recuerdas a tu familia y a tus hijos; sentía miedo, pero hice lo posible por que volviera a respirar", dijo Marcos Paredes, quien agregó que la primera reacción de la niña fue por cuando iban por la calle California, antes de llegar al Bordo Nuevo.

"Ya la hicimos Güero, tu jálale", fueron las palabras que Marcos dijo a Mario cuando se percató de que la bebe respiró muy fuerte y empezó a llorar.

Fue en un lapso de aproximadamente minutos, en el que los Bomberos llegaron al hospital, recorriendo una distancia de poco más de 7 kilómetros.

Ambos elementos, coincidieron en que fue algo que marcó sus vidas, pues, aunque ya han atendido servicios similares, fue muy impactante auxiliar a una bebé tan pequeña.

"Ver a la bebé ya con sus ojitos abiertos, riéndose y moviendo sus piernitas, siendo que yo la había recibido flácida, amoratada y con su boquita llena de espuma, es algo muy bonito, una satisfacción muy grande", dijo Mario.

Por su parte, Marcos Paredes dijo no tener palabras para expresar su sentir, al haber ayudado a que la pequeña llegara con vida al hospital.

"Me da mucha alegría que la bebé se encuentre bien, pero no puedo describir lo que siento con palabras, es algo muy bonito", expresó.

Por último, los elementos de la heroica institución agradecieron las muestras de afecto y felicitaciones que recibieron por parte de la familia de la niña y de la ciudadanía en general.