En la mayoría de las ocasiones, cuando se habla de crear una mejor sociedad, la visión se queda corta al no indicar de manera precisa de qué forma las universidades se deben involucrar.
Y probablemente no debe ser indicar nada más cuál sería el papel de las universidades en el crecimiento y desarrollo de la sociedad, sino lo importante sería establecer acciones conjuntas.
Por la dinámica diaria de la sociedad, existe una cantidad innumerable de necesidades donde las universidades se pueden involucrar de manera directa, porque tienen los elementos para hacerlo.
El compromiso de las universidades con la sociedad se centra en su rol como generadoras de conocimiento, innovación y transformación social más allá de la enseñanza e investigación.
Este compromiso se materializa en lo que se denomina la tercera misión, que incluye la transferencia de conocimiento, la vinculación comunitaria y la responsabilidad social universitaria.
La tercera misión amplía las funciones clásicas de docencia e investigación hacia la extensión solidaria y el impacto social directo, como prácticas profesionales y servicio social en comunidades.
Hoy en día existen en México universidades que destacan por sus programas de acción social, inclusión educativa y emprendimiento social, como elementos importantes para el desarrollo sostenible.
Las universidades deben responder a los retos económicos y sociales que demanda la sociedad mexicana, porque es su compromiso mediante la formación continua y el conocimiento aplicado.
Se puede manifestar el orgullo y satisfacción de la existencia de muchas universidades en un Estado o región, pero lo más importante es cómo participan en su desarrollo.
Con la participación universitaria, las ciudades y municipios han cambiado su perspectiva de calidad de vida al involucrarse en todos los requerimientos que se demandan.
Las universidades cuentan con los conocimientos necesarios para impulsar el desarrollo de la sociedad de forma precisa, a partir de sus especialidades.
Ahora, en estos tiempos de avance tecnológico y productivo mundial, la función de las universidades no nada más se debe ubicar en la cantidad de alumnos que las integran, sino además en cómo se han involucrado en el desarrollo de su sociedad para que alcance las necesidades económicas y sociales que se demandan.
Los tiempos actuales requieren que las universidades participen en la sociedad con un papel más activo que el realizado hasta hoy, donde la vinculación no esté sujeta a calendario, sino a necesidades.
En las regiones, estados y municipios, la necesidad de participación de las universidades en todos los aspectos de la sociedad es una demanda permanente que no se ha alcanzado a atender.
Las universidades deben ser el motor del desarrollo económico y social, con el enlace de la sociedad y el Gobierno, para que las acciones a realizar sean conjuntas y efectivas.
Si la sociedad busca avanzar en su beneficio y para ello requiere conocimiento e innovación continua, entonces habrá que realizar un enlace permanente con las instituciones.
No deben ser convocatorias calendarizadas para reunir a sus comités de vinculación, sino que la dinámica sea diferente, en función de lo que requiere la sociedad en acciones.
DEL ESCRITORIO
Por lo que corresponde a la actividad comercial de México con Estados Unidos, en el 2025 el superávit mexicano estuvo muy por encima de los 160,000 millones de dólares, estableciendo la importancia que representa ser el primer socio comercial de la mayor economía del planeta... Los últimos acontecimientos en el entorno global hacen ver que hoy en día el petróleo tiene más relevancia que las energías limpias, por lo menos en el futuro inmediato, aunque las renovables sigan creciendo... Lo que sí es real en las economías del mundo es la incertidumbre que han generado las políticas implementadas por Estados Unidos, que impactarán de manera directa en el crecimiento y desarrollo económico en el corto y mediano plazo hasta lo que va hoy.




