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Tormentas en hospitales

Los inconformes han aprovechado la situación que se vive para enarbolar banderas como la de quienes por años han trabajado mediante contratos

Cuando todo parecía que las aguas volverían a su cauce en el Hospital General de Ciudad Obregón, para este viernes hay una amenaza de paro laboral.

Francisco Gonzalez Bolon
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Algunos trabajadores de la institución dicen estar ya cansados de tanto pedir y pedir que mejoren las condiciones del lugar, pero hasta el momento no hay respuesta, principalmente en lo relativo a las altas temperaturas en que deben trabajar, pero, sobre todo, que deben soportar los pacientes.

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Pero al mismo tiempo hay una corriente de trabajadores que apoyan los trabajos de rehabilitación de los aires acondicionados que comenzaron el martes y solicitan paciencia para no llegar al extremo de paralizar a los hospitales General, y del Niño y la Mujer.

Y es que, cuentan, desde la llegada de la doctora Beatriz Elena Antillón Rosas a la Dirección de los nosocomios, el sindicato comenzó a hacerle la vida de cuadritos e incluso hubo enfrentamientos directos entre ambos grupos.

Señalan que detrás de los ataques a la doctora están aquellos priistas del sexenio pasado que hicieron muchas anomalías en materia administrativa y no quieren que las autoridades actúen contra ellos porque saben bien que podrían ir a la cárcel o por lo menos ser inhabilitados para desempeñar puestos públicos, principalmente una persona que fue diputada local.

Los inconformes han aprovechado la situación tensa que se vive en el nosocomio para enarbolar algunas banderas como la de aquellos que por años han estado trabajando mediante contratos y no se les ha dado una base.

Tienen razón, se dice, pero esa situación no la creó la presente administración sino las del PRI y PAN que estuvieron antes, pero el sindicato dócilmente calló y ninguna manifestación encabezó a pesar de que desde entonces el aire acondicionado manifestaba problemas y los trabajadores bajo contrato acumulaban horas laborales.

Lo cierto es, puntualizan los informantes, que los prianistas en realidad se están tomando de este tipo de problemas para lanzar una bomba contra la doctora Antillón Rosas, quien tiene apenas desde marzo al frente de los hospitales, luego del fallecimiento del doctor Sebero Castro Paz, a quien también tenían cercado para evitar la actuación de la Contraloría en contra de los malos funcionarios del pasado.

Ojalá que las autoridades de Salud pongan la vista en los hospitales de Obregón para que se mejoren las condiciones en que deben trabajar y los pacientes rehabilitarse adecuadamente.

De otro modo, los malosos siempre encontrarán la forma para estar presionando y salirse con la suya de que se olviden las atrocidades cometidas con el presupuesto.

MATILDE LEMUS

Por donde quieren que el silencio oculte los malos pasos de gente como Matilde Lemus Fierros, quien cobra dos salarios de una misma fuente pública, es por el lado del Ayuntamiento de Cajeme.

Si bien la Unidad de Responsabilidades Administrativas local, al determinar que se ha incurrido en una falta grave, envió a la Sustanciadora el expediente y lo primero que debió hacerse es, como medida preventiva, separar de su cargo a la regidora y dirigente sindical, todo parece indicar que eso no ha sucedido, a pesar de que no puede seguir cobrando alguien que ha cometido una violación grave contra las finanzas municipales.

Y, por otro lado, es posible que la demanda pueda tener una ampliación ante la Fiscalía Anticorrupción, toda vez que se han encontrado elementos en torno a un mal manejo del presupuesto.

Así que lo mejor de este asunto, en el cual las autoridades municipales buscan salir lo menos raspadas, aún está por verse.

Como también el tema de los juicios de empleados municipales despedidos en otras administraciones y que ahora han ganado sus pleitos prácticamente pero la Comuna busca desembolsar lo menos posible y por eso los está convocando para restablecerles sus puestos como una trampa para que, una vez reinstalados, ahora sí los corran y la indemnización sea una bicoca.

Vivillos, los muchachillos.

Comentarios: franciscogonzalez.bolon@gmail.com