¿El calor favorece la violencia? Esto dice un estudio de la UNAM

De acuerdo a expertos, las temperaturas tienen que ver con el estado de ánimo de las personas así como la falta de lluvias tiene impactos económicos

Por: Luis Flores

Muchas de las personas en México prefieren el calor y se congregan en un grupo llamado "team calor" y también existen quienes prefieren el frío y se autodenominan "team frío", pero ¿son mejores los climas calurosos o las bajas temperaturas para nuestro ánimo? Esto dice un especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo a el investigador en cambio climático Guillermo Murray, las temperaturas afectan nuestro estado de ánimo, así como la falta de lluvias tiene impactos económicos.

CLARIDAD

"El clima afecta cómo nos sentimos y cómo nos comportamos de manera individual y también colectiva. Conforme el planeta se calienta, vivimos estos efectos de maneras cada vez más severas y dramáticas", puntualizó el investigador.

Guillermo Murray aclaró que esto puede verse desde los hábitos de consumo, pues en el verano la gente come más helado y durante el invierno se compra más el chocolate y el pan dulce, hasta en la intranquilidad ocasionada por las bajas temperaturas de la temporada invernal.

¿CÓMO INFLUYE EL CALOR EN EL ESTADO DE ÁNIMO?

El especialista en cambio climático de la UNAM explicó que las personas suelen ponerse más irritables durante la época de calor, lo que favorece las agresiones y la violencia, debido a que las altas temperaturas aumentan la presión sanguínea y corporal, lo que produce menos nerotransmisores que regulan las emociones.

Según información de Craig Anderson, un investigador de la Universidad Estatal de Iowa con 30 años de experiencia, los veranos más calurosos están relacionados con un aumento en el robo con violencia y las invasiones a la propiedad en los Estados Unidos.

Marshal Burke y sus colegas de la Universidad de Stanford encontraron que hay una relación entre las altas temperaturas y las tasas de suicidio en México y Estados Unidos de 1990 a 2010; estos eventos podrían aumentar en 2050.