9 de febrero, Día del Odontólogo; Conoce estas realidades y mitos para celebrar su labor

Descubre curiosidades, creencias comunes y hechos sorprendentes sobre profesionales que cuidan la salud bucal y la sonrisa de todos

Por: Fernanda Rodríguez

Cada 9 de febrero se conmemora el Día del Odontólogo, una fecha dedicada a reconocer la labor de los profesionales encargados del cuidado de la salud bucal, una parte fundamental del bienestar general. Su trabajo no solo se limita a la atención de caries o limpiezas dentales, sino que también contribuye a la prevención de enfermedades que pueden afectar otras áreas del organismo.

Los odontólogos cumplen un papel clave en la detección temprana de problemas en encías, mandíbula y tejidos orales, además de orientar a pacientes de todas las edades sobre hábitos de higiene y prevención. La atención oportuna puede evitar tratamientos más complejos y mejorar la calidad de vida.

Esta conmemoración también busca crear conciencia sobre la importancia de acudir de manera regular a revisión, incluso cuando no hay dolor aparente. Mantener una buena salud bucal es parte esencial del cuidado integral y comienza con la prevención.

Es por eso que te compartimos mitos y realidades sobre su profesión:

  • Mito: El dentista siempre sabe cuando no te lavas bien los dientes

      Realidad: No es magia, es experiencia. La placa, el sarro y las encías inflamadas delatan hábitos que se repiten todos los días.

  • Mito: Ir al dentista es peor que ir al gimnasio en lunes

      Realidad: La mayoría de las consultas son preventivas y rápidas cuando se hacen a tiempo.

  • Mito: Si no duele, no pasa nada

     Realidad: Muchas caries y problemas bucales avanzan en silencio, sin causar dolor al inicio.

  • Mito: El sonido del torno es más fuerte de lo que realmente duele

     Realidad: El ruido suele asustar más que el procedimiento en sí.

  • Mito: El odontólogo solo ve dientes

    Realidad: También revisa encías, lengua, mandíbula y señales que pueden alertar sobre otros problemas de salud.

  • Mito: Con cepillarse rápido es suficiente

    Realidad: El tiempo y la técnica importan más de lo que parece, y el hilo dental no es opcional.

  • Mito: Los niños no necesitan dentista

    Realidad: La atención temprana evita caries, malas mordidas y visitas más complicadas en el futuro.

  • Mito: Los dientes blancos siempre están sanos

    Realidad: Un diente puede verse bien por fuera y tener problemas ocultos.